A partir de enero, el Instituto Provincial de la Vivienda puso en marcha una nueva operatoria para que los adjudicatarios que adeudan cuotas regularicen su situación de una manera más accesible.
Esta modalidad se aplicará ya que, si bien el índice de recupero del IPV está en mejores condiciones que hace cinco años, el porcentaje de morosos aún es elevado. Hay un 18% de titulares que aún no regulariza su situación de morosidad y adeudan años de cuotas a la institución.
Desde este organismo explicaron que darle facilidades a los adjudicatarios es una buena alternativa para que los sanjuaninos se pongan al día en el pago de sus cuotas, y con este recupero se pueda avanzar también en la construcción de nuevas casas.
Con la implementación de esta operatoria se espera que la gente se sume, “porque se trata de una medida ventajosa para tanto para ellos como para nosotros”, comentó el interventor de IPV, Martín Juncosa.
El funcionario ejemplificó los detalles de la medida. “Es simple, y lo que hacemos es, si un adjudicatario debe 10 cuotas, se pasan a lo que le queda por pagar y se las prorrateamos. Entonces es más accesible porque el plan que había hasta hora implicaba pagar una cuota nueva y una vieja y se registraron casos donde los adjudicatarios no podían afrontar ambas”, indicó.
Con la operatoria anterior, una persona que paga una cuota de 700 pesos tenía que pagar 1400. Ahora lo que debe, con intereses incluidos, lo prorratean con la deuda que le queda. “Entonces en vez de pagar 700 pesos paga 710 pesos”, aclaró Juncosa.
Según el funcionario, ahora las personas tienen un mayor incentivo para seguir pagando: antes de la aplicación de esta operatoria, había gente que no podía hacer frente a la cuota (que en realidad eran dos). Ahora es una y un porcentaje más, todo en función de lo que le resta por abonar para cancelar la vivienda, señaló el funcionario.
El IPV realizó intimaciones domiciliarias para alentar el pago de deudores. Se considera deudor a toda aquella persona que deba 3 cuotas consecutivas o 5 salteadas. Apenas se detecta un moroso, el Instituto Provincial de la Vivienda intima a los deudores para que se acerquen al Cívico y regularicen su deuda o los visita en su barrio.
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