Proponen sustituir el período de veda por una pesca regulada

Proponen sustituir el período de veda por una pesca regulada

Lo hizo el ministro de la Producción, Juan José Bertero. Entre diciembre y febrero pasado Santa Fe erogó más de ocho millones en subsidios a los trabajadores del río. Será un trabajo a largo plazo.

"La propuesta que nosotros llevamos en su momento, y que es una cuestión de debate, es sustituir un período de veda de tres meses a una captura regulada, pero dejando a la autoridad de aplicación, que en este caso podría ser la Secretaría de Medio Ambiente, la posibilidad de, según se vayan realizando los análisis técnicos, implementar vedas de acuerdo a cómo está el río. Si el río está bien, pesca regulada; si hay dificultades, que la autoridad de aplicación pueda decidir si fija uno, dos o tres meses de veda y aplicarlo en ese momento", señaló Bertero.

Desde hace años en Santa Fe se discuten cuántos y quiénes son los trabajadores del río y ese debate se hace más ríspido en los momentos previos al inicio del período de veda. Ahí la pelea se reduce a quién está habilitado para cobrar un subsidio.

En los últimos tres años Santa Fe fue escenario de múltiples protestas, marchas y cortes de ruta por parte de pescadores y de organizaciones que decían representar a pescadores. Finalmente el año pasado la provincia logró poner un poco de luz sobre ese río turbio de subsidios y dio a conocer un registro de 3.016 pescadores, con nombre y apellido, DNI y número de matrícula que fueron habilitados para cobrar la ayuda estatal de mil pesos por mes. Pero de acuerdo a las diferentes situaciones personales, en algunos meses hubo altas y bajas en ese padrón que terminó promediando 2.800 personas cada mes.

"La mayor parte de estas personas estaba vinculada con organizaciones que actuaron como intermediarios en todo un proceso de construcción (del registro) con nosotros", aclaró Ricardo Biani, secretario del Sistema Hídrico Forestal y Minero de la provincia.

En definitiva, la provincia erogó durante el último período de veda pesquera 8.400.000 pesos en subsidios para los pescadores que no pudieron trabajar durante diciembre del año pasado, enero y febrero de 2011.

En ese sentido, Diario UNO consultó al ministro de la Producción, Juan José Bertero, si existe la posibilidad de eliminar los subsidios. "Nosotros entendemos que sí, que el proceso que pusimos en marcha y que venimos compartiendo con el Consejo Provincial de Pesca, tiende a ser una pesca regulada. Eso significa no sólo poner un tope a la extracción del río, sino también ir subdividiéndolo trimestralmente. Para extraer, por ejemplo cuatro mil toneladas, pretendemos que eso no se haga en el primer trimestre, sino a lo largo de todo el período y, a su vez, dividido trimestralmente", explicó.

"Con esto -continuó- no sólo marcamos un cupo de extracción, sino de una extracción regulada. Logrando esto tranquilamente podríamos pensar en ir eliminando el período de veda. Porque una captura regulada permitiría ir controlando mejor la extracción.

"La propuesta que nosotros llevamos en su momento, y que es una cuestión de debate, es sustituir un período de veda de tres meses a una captura regulada, pero dejando a la autoridad de aplicación, que en este caso podría ser la Secretaría de Medio Ambiente, la posibilidad de, según se vayan realizando los análisis técnicos, implementar vedas de acuerdo a cómo está el río. Si el río está bien, pesca regulada; si hay dificultades, que la autoridad de aplicación pueda decidir si fija uno, dos o tres meses de veda y aplicarlo en ese momento", agregó.

"De esa manera podríamos pensar en no tener estos subsidios", dijo y acotó: "Además esto es reclamado por los propios pescadores, porque el verdadero pescador siempre reclama tener una pesca regulada permanente y no estar atado a una situación de subsidios, porque eso llevó a una inequidad importante. Recién ahora estamos logrando encaminarlo".

-¿En qué sentido?

-Hubo mucha gente que sin ser pescador estuvo cobrando subsidios y muchas veces el pescador no lo lograba. Eso se mejoró mucho con los padrones de pescadores que pusimos en marcha. Se puede eliminar el subsidio entrando a una pesca regulada, levantando el período de veda, pero dejando a la autoridad de aplicación para que en función de los análisis técnicos que se vayan haciendo a lo largo del año pueda implementarse un período de veda.

-¿Ese sistema implicaría un mayor esfuerzo por parte del Estado para realizar los controles?

-No. Creo que es el mismo esfuerzo que estamos haciendo ahora de llevar los registros con la información. El gran esfuerzo fue crear esos registros que no existían. Si bien teníamos un marco regulatorio con las leyes de pesca y la que habla del período de veda y los registros de los pescadores, esta administración no recibió ni los registros, ni los puertos de fiscalización funcionando, ni este sistema que permite manejar la información. Ahora todo esto está en marcha y por lo tanto no va a ser un esfuerzo adicional, sino aplicar acciones de fiscalización.

-¿Cómo va a ser el nuevo sistema de fiscalización?

-En primer lugar está un aspecto macro, en el cual hay que decir que la provincia tiene una política de pesca. El año pasado la política y los objetivos estaban sintetizados en 10 puntos y este año también son 10 puntos, parecidos a los del año pasado, pero con adecuaciones como parte de las mejoras permanentes y como parte de la aparición de otros mecanismos que el año pasado no teníamos, como la nueva ley de registro de operaciones pesqueras.

-¿La otra parte?

-La otra es la piedra angular para ordenar todo el sistema, que es la existencia y pleno funcionamiento de los puertos de fiscalización. El puerto de fiscalización es el nexo entre la captura en el río y la transformación que se le hace al pescado en el territorio. Ese punto de contacto es el que nos permite saber quién es pescador, qué carga está trayendo, por lo tanto en las guías debe figurar el nombre del pescador, qué pescado es y qué volumen. A partir de ahí se enganchan las guías de transporte, hacia qué frigorífico va, y se empieza a ingresar a un sistema informático.

Según Bertero, la provincia viene trabajando desde hace dos años en la puesta en funcionamiento de los puertos de fiscalización que hoy suman 17 a lo largo de los 800 kilómetros de costa que tiene Santa Fe.

"De esos 17, diez ya recibieron aportes del ministerio, que puso el diseño y los materiales, mientras que los municipios pusieron la mano de obra. Eso hace que los puertos tengan un lugar físico y visible donde están operando. Más allá de esto, los 17 puertos están ya conectados al sistema informático que nos da la información on line", precisó.

Cómo se controla la pesca

Una vez que el pescador consigue su carga se debe dirigir al puerto fiscalizador, declarar su carga con su nombre, número de carné y especificar qué carga entrega. En ese puerto se genera la guía de tránsito que indica quién lo va a transportar, en qué vehículo -que debe estar habilitado- y qué destino tiene la carga. A partir de ahí se ingresan los datos en un sistema informático que permite cruzar la información en los diferentes puntos de la cadena de la pesca (ver gráfico página 11).

"Con los registros de pescadores, ahora sólo depende del pescador poder demostrar que lo es. Eso se hace entregando la carga y viendo que su nombre aparece en la guía", dijo el ministro y añadió: "En lo que va del año hay 657 pescadores que ya pasaron por un puerto de fiscalización y entregaron carga".

-¿De los 3.016 pescadores del último registro hoy sólo están trabajando 657?

-Hasta el momento sí. Pero, además, tienen que demostrar que entregan carga regularmente y un cierto volumen, no es un pescado por semana.

-Un pescador, ¿cuántas veces tiene que pasar por mes por el puerto fiscalizador?

Biani: Hay una resolución que ya está por firmar el ministro que fija la frecuencia y los kilos que deberán certificar. Pero en el medio hay que hacer un proceso de aprendizaje dentro de los pescadores. Porque venían de un sistema que era una anarquía absoluta y donde ellos eran meros proveedores de una empresa que luego definía cuál era la estrategia comercial, hasta esta instancia hay que trabajar. Eso es lo que estamos haciendo en la costa, porque 600 son pocos, pero 3.000 son muchos. Seguramente va a haber un número intermedio.

Por otra parte, el funcionario dijo que para establecer las frecuencias de paso por los puertos "se están dando instancias que prevé la ley 13.119 que tiene que ver con el diálogo y el consenso con las 16 organizaciones de pescadores reconocidas en la provincia".

"Nuestro trabajo es con ellos. Santa Fe tiene una forma de pesca de San Javier hacia el norte y, otra, desde esa localidad hacia el sur donde está habilitado el sábalo, mientras que en el norte no. En el sur se va y viene todos los días, pero en el norte se sale a pescar y se vuelve a la semana. Si uno pone un paso mínimo de tres veces por semana en el puerto fiscalizador, todos los del norte se quedan afuera. Esas cuestiones locales tienen que ser analizadas para que la resolución sea lo más equitativa posible", aclaró Biani.

"En esta instancia -continuó- estamos capacitando a todos los pescadores en territorio para que se den cuenta del rol y la importancia que tiene esto. La resolución del ministro saldrá en los próximos días, pero en el medio vamos a tener el Alerta Amarillo que le vamos a poner a los pescadores".

-¿En qué consiste esa medida?

-Este trabajo lo empezamos en febrero, cuando se inicia la temporada, y en junio o julio vamos a volver al territorio a entregar las obleas que identifican a las embarcaciones. Aquellos que no hayan pasado por el puerto de fiscalización, esta vez no van a recibir la oblea. Tendrán alguna alternativa de demostrar su condición y de salir de la marginalidad y del negocio marginal. Pero esto es un proceso de aprendizaje, nosotros no queremos perseguir a nadie, ni a frigoríficos, ni acopiadores, ni a los pescadores. Sólo les pedimos que entren dentro del esquema que plantea este ministerio.

-¿Esa oblea va a ser requisito para poder cobrar el subsidio en diciembre?

-El año pasado ya entregamos la oblea junto a la licencia de pescadores. Este año entregamos la licencia a principios de año y a mitad de año les decimos si la embarcación corresponde o no de acuerdo a si tiene pases por los puertos de fiscalización. Si no tiene, no es pescador.

-¿Hay posibilidades que un pescador comience a trabajar a mitad de año?

Biani: Si tiene la licencia habilitante, sí. Eso se emite al principio del año. Lo que no hacemos es emitir la licencia en cualquier momento. Hoy el mecanismo apunta a depurar para llegar a todos aquellos que realmente demuestren su condición de pescador. Podrá haber personas que pesquen y que no pasen por el puerto de fiscalización, pero esa es gente que trabaja en la marginalidad y que se va a perder los beneficios previstos para los pescadores registrados.

Bertero: Al inicio de todos los años se abre el registro para todas las personas que quieren ser pescadores. Ahí, las asistentes sociales y nuestro equipo de fiscalización analiza caso por caso para ver si esa persona se debe incorporar o no. Se pueden anotar en cualquier momento del año, pero sólo al inicio de cada período de pesca el equipo de fiscalización toma en cuenta cada caso para dar altas de nuevos pescadores o dar bajas.

Por su parte, Biani explicó que el año pasado se entregaron las licencias persona por persona. "Este año, salvo en Santa Fe y Rosario por la dimensión de las ciudades, se las dimos a los municipios. Lo notable es que muchos de estos 3.016 pescadores no pasaron a retirar su licencia. El 31 de marzo cierra el período en que se pueden retirar y las licencias caen automáticamente.

"Esto tiene que ver con los distintos procesos de depuración del padrón de pescadores. Localmente, a alguien que no es pescador le cuesta pasar por su municipio, adelante de todos sus coterráneos y pedir la licencia porque todo el mundo sabe que no lo es. Directamente no va a buscarla", añadió.

El negocio de los subsidios

En tanto Bertero señaló: "Hoy tenemos el registro de los 657 pescadores que ya entregaron carga y dice en qué puerto lo hicieron, nombre y número de carné, qué carga entregaron, con qué frecuencia. Esta planilla, que parece sencilla, surge de tres años de trabajo con dificultades, marchas y ruido. Pero hoy el único encargado de defender su matrícula es el propio pescador.

-¿Estos números blanquean que el Estado santafesino estuvo pagando subsidios a mucha gente que nunca pescó?

Biani: Otra forma de verlo es que el Estado santafesino nunca se preocupó por saber quiénes eran los pescadores y aprobó una ley para que le paguen subsidios a gente que no existía.

"También -acotó Bertero-, se lo puede ver como que ahora el Estado santafesino reconoce a los verdaderos pescadores. Puede ser que esta gente (por los 657) haya estado en los padrones que estuvieron cobrando junto con gente que no pescaba. También puede ser que otros que eran pescadores no tenían acceso al subsidio. Esto hay que verlo como un proceso y ahora se empiezan a ver los productos. Sin los puertos de fiscalización no podríamos verificar cuántas veces pasa cada persona. Ésta es la piedra angular. Pero, además, las nuevas tecnologías aportan un plus que tiene que ver con la inmediatez de la información.

"Toda la información se carga en el puerto. La del pescador y la del destino de las guías, a qué acopiador o a qué frigorífico va. A partir de ahí empezamos a cumplir con lo que exige la nueva ley de registro de operaciones pesqueras por la que hay que controlar qué volumen entra y qué volumen sale de cada frigorífico", explicó Bertero.

"Cuando salió esta ley nosotros aplaudimos porque todos los decretos y resoluciones que firmó el gobernador (Hermes Binner) apuntaban en ese camino. La Assal es una pieza importante en el control de lo que entra y sale y el estado en que se encuentra el alimento, en este caso pescado", añadió.

-¿Cómo se hace el control a los frigoríficos?

Bertero: Hablando de exportación, cada frigorífico tiene un cupo asignado de exportación que se fija a principio de cada año a través de un mecanismo transparente. A partir de una serie de parámetros que tienen que cumplir, se les asigna el cupo que le toca a cada uno. Eso se divide trimestralmente y cuando va a retirar la carga va a tener la aprobación del ministerio; ahí se le da la autorización al Senasa para que se libere la carga para la exportación. Sin nuestra autorización, no pueden exportar. Esto sucede si a nivel nacional se define un cupo de exportación, cosa que todavía no sucedió. Lo que nosotros sí decimos es que más allá de que Nación marcará los cupos que quiera, en Santa Fe van a quedar acotados por el cupo de captura que fijó la provincia.

-¿Cuál es el cupo de captura para 2011?

-Este año está en 4.464 toneladas, el mismo monto que en 2010. Además se deja a consideración del ministerio ampliarlo o no de acuerdo a cómo están las condiciones de captura. Ese cupo lo fija la Secretaría de Medio Ambiente, nosotros lo que hacemos es controlar que se extraiga esa cantidad y no más.

-¿Cómo contempla la provincia la posibilidad de agregar valor a la pesca?

-Dentro de los 10 puntos de la política pesquera provincial, uno de los más importantes es el de agregado de valor a la pesca. Eso impacta en que cada frigorífico todos los años, al momento de hacer la distribución de cupos de exportación, en función de su inversión para la etapa de agregado de valor les puede dar más o menos cupo. Tratamos de premiar a las empresas que están radicadas en nuestro territorio, que agregan valor y que las capturas que utilizan son las de nuestro territorio. Todo eso va sumando puntaje y los beneficia en tener mayor cupo de exportación.

Por otra parte, Bertero dijo: "Una de las grandes luchas que llevamos en la gestión era, por un lado, trabajar con este concepto de preservación del recurso y por eso apostamos a una pesca regulada, controlada. Por otro lado, buscamos la inclusión de una parte de la sociedad que estaba marginada, que eran los pescadores. La inclusión del pescador se da a través de este registro, de reconocer las organizaciones, pero también, a través de que cobren por su pescado y su trabajo un precio justo.

"El año pasado tuvimos muchos problemas con este tema, pero logramos instalar la necesidad de un precio de referencia y una mesa de negociación. Dentro de los diez puntos y de la nueva ley 13.119, hemos puesto una mesa de concertación de precios. Una vez por mes, como máximo, se tienen que juntar las organizaciones de pescadores con las organizaciones de acopiadores y frigoríficos para definir cuánto es lo que se va a pagar por la pesca", agregó.

"Ese precio de referencia -continuó- va a tener una banda de precios máximos y mínimos que es lo que tienen que pagarle al pescador en la costa y se va a difundir públicamente. Ese es un punto muy importante de avance porque sino se veía lo de siempre, que al pescador en la costa no le pagaban nada por el producto y el negocio quedaba en manos de otro. Si hablamos en términos de cadena de valor, queremos que todos ganen".

Por otra parte, el ministro dijo que "si al pescador no le pagan el precio de referencia, lo que tiene que hacer es denunciar esa situación en el puerto de fiscalización. Cuando entrega el pescado, también tiene que decir cuánto le están pagando. Todos éstos son avances producto de las peleas que tuvimos el año pasado".

Objetivos para el 2011

-¿Cuáles son los desafíos en política pesquera para 2011?

-Son dos. Por un lado, terminar de consolidar esta política de pesca. Por otro, que el territorio se apropie de esta política de pesca. Nosotros hablamos de acuerdos territoriales y lo que se busca es que en cada lugar donde está el puerto, con las organizaciones de pescadores, entidades ambientalistas y con los gobiernos locales, empiecen a definir sus propias pautas del cuidado del recurso y de cómo hacer una producción sustentable de la pesca. Si conseguimos esto en los 17 puertos a lo largo de los 800 kilómetros de costa, estaríamos en un escenario totalmente distinto. Porque esa apropiación tendría que ver con las propias reservas que se podrían hacer, las propias cautelas, desaparecería la comercialización en negro, toda la depredación masiva también. A veces esto se le atribuye sólo a la pesca comercial y este año hemos incautado muchísima carga a pescadores deportivos, que bajo el rótulo deporte, limpiaban todo lo que había. Por eso, si logramos esto vamos a tener el marco adecuado.

En los últimos años -fundamentalmente luego de la salida de la convertibilidad que hizo de la exportación de la pesca un negocio mucho más rentable pero para pocos- la comercialización en la cadena fue un verdadero caos; y en la cadena de valor de la pesca el eslabón más débil siempre fue el pescador. El ordenamiento, que debería terminar de plasmarse este año, permitirá brindar mayor transparencia y elementos legales que ayudarán a fortalecer la posición del pescador. Porque hasta el momento, a río revuelto, nunca fue ganancia del pescador. (Uno)

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