Proponen reintegrar el IVA por medio de la tarjeta Argenta

Proponen reintegrar el IVA por medio de la tarjeta Argenta

Luego de que Macri anunciara su intención de enviar un proyecto para promover la devolución del IVA a productos de la canasta básica, el presidente del Instituto de Estudios de Consumo Masivo, Miguel Ángel Calvete, advirtió a Info Región que “la mejor forma es con un subsidio directo”.

En su discurso de apertura de sesiones ordinarias, el presidente, Mauricio Macri, anunció su intención de enviar al Congreso un proyecto de eliminación o rebaja del IVA en el caso de los productos que integran la canasta básica alimentaria para los sectores de menores recursos. Aunque la iniciativa aún no fue delineada ni tomada por los legisladores, desde el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM), su presidente, Miguel Ángel Calvete, propone que se haga efectiva sin pasar por el Congreso por medio de un reintegro a través de la tarjeta Argenta. 

“En principio, la idea es que el IVA no se quite a todos los alimentos. Sino sólo para beneficiar a los sectores más necesitados. Entonces, lo que se propone es elaborar un subsidio que vaya directo a los jubilados, pensionados, titulares de planes sociales y los monotributistas de la escala más baja, para que se le reintegre directamente el 21 por ciento a través de la Tarjeta Argenta, que es la que emite el Banco Nación y administra el Anses”, especificó a Info Región el también director ejecutivo de la Federación de Supermercados y Asociaciones Chinas (FESACH). 

Luego de que desde varias asociaciones manifestaran su satisfacción ante la medida anunciada por Macri, lo que resta es desarrollar su instrumentación. Lo que plantea Calvete, en ese sentido, es que sin pasar por el Congreso y por medio de la iniciativa del INDECOM, “en un par de semanas esto puede estar activo”. 

“Se le manifestó a diferentes asociaciones y organizaciones sociales también, que están de acuerdo con esto. De hecho, el Presidente lo está considerando porque esto hay que hacerlo, o por DNU para sacarlo rápido, o bien de esta manera, que es mucho más transparente porque sabemos que el subsidio va a quien tiene que ir”, advirtió. 

Además, señaló que por medio de la Argenta “se puede hacer una trazabilidad” y “conocer cuánto consume cada uno de los beneficiarios”. “Los sistemas informáticos y la tecnología hoy lo permiten. Podes controlar, saber qué comen y que no. Por ejemplo, que un beneficiario de un plan social que está inscripto y que tiene tres hijos consume 20 litros de leche por mes. Ahora, si viene otra persona y compra cien kilos de azúcar, evidentemente está usando esto para revender”, explicó. 

Además, señaló que la propuesta ya se la han presentado al secretario de Comercio, Miguel Brown. “Luego habrá que hablarlo en Economía”, indicó. 

Cómo funcionaría. El reintegro del IVA estaría destinado a jubilados, pensionados, beneficiarios de planes sociales y monotributistas de la escala más baja por medio de la Tarjeta Argenta en la compra de alrededor de cien productos, según precisó Calvete, que integran 15 categorías de alimentos. 

“Se hace una suerte de reintegro de lo que sería el porcentaje de IVA, como funcionan todas las tarjetas de crédito, que muchas devuelven el 5 por ciento. Entonces, evitamos pasar por el Congreso, se puede instrumentar directamente y en un par de semanas puede estar activo”, consideró.

Además, insistió en que “la mejor forma no es quitarle el IVA puntualmente a los alimentos”, sino directamente reintegrarle a aquellos sectores “que tienen mayor vulnerabilidad por medio de un subsidio directo que evite los punteros y el clientelismo”.

“Además, si se le saca el IVA a los alimentos, sobre cien kilos de harina que se producen, a los sectores más necesitados van 35 kilos, es decir el 35 por ciento. Hay un 65 por ciento que por quitarle el IVA puede llegar a desnaturalizarlo y generarle a las grandes compañías productoras ganancias extras”, explicó y destacó: “Sabemos también que, de esta manera, no va a haber gente que abuse de esto para comprar productos más baratos o para reventa”. 

Otra ventaja, según Calvete, es que un subsidio directo “evita la necesidad de realizar todo tipo de acuerdos”. “Porque esto lo administra directamente el Estado. La forma más expedita de hacerlo es esta y es la forma más monitoreable, porque sabes que ninguna corporación o sector puede tener un manejo turbio”, añadió. 

Comentá la nota