La Legislatura porteña puso en debate un proyecto que plantea sancionar a las personas que efectúen denuncias ficticias, que muchas veces incluyen insultos.
La iniciativa propone una multa desde 500 a 5.000 unidades fijas, equivalente a unos 3.000 o 30.000 pesos, respectivamente, para el titular de una línea de teléfono fijo o móvil desde la cual se realice una "una llamada de falsa alarma respecto de la existencia de fuego, bomba explosiva, delito, auxilio medico o violencia familiar, o haga un mal uso de cualquiera de los sistemas de atención telefónica de emergencias".
Y sostiene que si la persona multada reincide en este tipo de comunicaciones falsas dentro de un plazo de hasta un año desde el primer llamado, entonces la pena económica ascenderá al doble.
Entre los argumentos del proyecto del legislador Daniel Presti, figura la intención de "disminuir el número de llamadas malintencionadas dirigidas al Servicio de Atención de emergencias de esta Ciudad".
Según datos proporcionados por la dirección Operativa Línea de emergencias 103, en el primer trimestre del 2014 se recibieron unas 3.927 llamadas con falsas denuncias de urgencias y también con insultos y bromas.
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