Proponen generar negocio inmobiliario en el Catedral para garantizar más inversión

Proponen generar negocio inmobiliario en el Catedral para garantizar más inversión
La Asociación Empresarial Área Catedral elaboró el borrador de un proyecto destinado a definir un “Plan Director Integral Cerro Catedral”, que permita acordar aspectos básicos relacionados con el desarrollo del centro de esquí.
Para lograr mayor inversión -fundamentalmente para la fabricación de nieve-, propuso extender la concesión y abrir el juego inmobiliario sobre 70 hectáreas ubicadas en la zona de la base. Se trata de un negocio millonario que estaría sujeto a la condición de reinvertir en el Cerro. Una sociedad mixta público-privada administraría la explotación del Catedral. Buscan que “todo el pueblo de Bariloche sienta el Catedral como propio”, argumentaron.

Los ejes del “Plan Director Integral Cerro Catedral” -al cual accedió ANB- pasan por la “apropiación” del Cerro “por parte de los bariochenses”, a través de diversos mecanismo que, sin lugar a duda, generarán una fuerte polémica en la ciudad. Es que la Asociación Empresarial Área Catedral propone que se garantice a la empresa Catedral Alta Patagonia (CAPSA) la renegociación del contrato, extendiendo los plazos de la concesión, de manera de “dar garantías” de recupero de las fuertes inversiones que deben realizarse.

Esas inversiones deben estar -siempre de acuerdo al borrador- apuntadas a garantizar ampliar los tiempos de uso turístico y de esquí del Cerro, a través de la fabricación de nieve y optimización de los medios de elevación.

Bajo la premisa de determinar “si el pueblo de Bariloche siente la necesidad y decide definir en una visión común sobre cuál es el destino y el rol del cerro Catedral en la comunidad”, la entidad -presidida por Alberto Del Giudice- plantea que la ciudad debe determinar si “queremos que vuelva a ser el mejor centro de esquí de Sudamérica o un atractivo turístico de nieve con esquí incluido”.

“También Bariloche tiene que definir si considera al cerro Catedral como un motor económico de la ciudad o es solamente un cerro para que lo disfrutemos los barilochenses”, señala a modo de disyuntiva el trabajo elaborado por el empresariado del Cerro.

En ese marco, la Asociación llamó a los privados y al Estado a realizar un “intensa planificación del destino Catedral” con el objetivo de “armonizar ambos requerimientos”.

Para los empresarios, “el municipio debe estar preparado para entender el funcionamiento del Cerro Catedral y visualizar el futuro del negocio del esquí”.

En ese marco, se planteó definir los “perfiles” de usuarios del Cerro para establecer estrategias segmenetadas de oferta de servicios y promociones. Entre los sectores que la Asociación Empresarial distingue, figuran: Turismo esquiador de alto poder adquisitivo; Esquiadores principiantes (semillero del esquí); Turismo joven (esquiador o no); Peatones; Residentes de Bariloche y la región; Clubes de esquí; y Escuela municipal de esquí.

Según esta iniciativa debe reverse la situación del poder concedente, analizando tres opciones posibles: que quede en mano sólo del gobierno municipal -“con escasas garantías”, según los empresarios-; una combinación del municipio con la provincia -“será el Estado en soledad”, acotan los integrantes de la Asociación-; y una sociedad mixta municipio, Provincia y privados, que permitiría una mirada “plural y multidisciplinaria”.

Esta última alternativa es la que impulsa el empresariado. En ese marco, el documento arriesga que debe conformarse un “directorio mixto (público-privado con mayoría municipal), con el 100 por ciento de las acciones en propiedad del Municipio; que se financie con el canon que paga el concesionario; y que los fondos sean administrados y reinvertidos de acuerdo al siguiente esquema: 20 por ciento como financiamiento de capital de trabajo del Ente regulador; 30 por ciento para acciones en el Cerro; 30 por ciento para una Fundación -denominada Cerro Catedral-; y el 20 por ciento para Rentas Generales del Municipio.

En la actualidad, el canon se lo distribuyen entre el Ente Regulador (EAMCEC) y las arcas municipales.

La nueva “sociedad mixta” público-privada, tendría a su cargo la fiscalización y control, la administración, la explotación, el desarrollo y la promoción.

En tanto, el concesionario -hoy CAPSA- “es la que efectuará todas las inversiones, lucrará y pagará un canon al poder concedente”.

Tal vez uno de los puntos más polémicos del proyecto sea el impulso a la renegociación de los plazos de la concesión -que fue reconducido en 2014 y vence en 2026-, y el desarrollo de un negocio inmobiliario con las tierras aledañas a la base -conocidas como Chapelquito-. Se trata de 70 hectáreas sobre las cuales la empresa concesionaria detenta la posesión por 50 años, y que el documento plantea deben transformarse en “propiedad”, en una distribución -no aclarados los porcentajes- entre el concesionario y el poder concedente.

Puntualmente, la Asociación Empresarial Área Catedral considera que estas tierras son el “principal activo del municipio para garantizarse el desarrollo futuro de un Cerro competitivo”. Así, propone la concreción de un negocio inmobiliario, cuyos dividendos deben reinvertirse en el Cerro y su modernización.

En ese marco, se exigiría al concesionario, como punto fundamental, la “fabricación de nieve”, inversión que, rondaría los 40 a 50 millones de dólares, sumando la preparación de pistas, la construcción de espacios planos para esquiadores principiantes, el paulatino recambio de los medios de elevación, y el desarrollo de servicios complementarios.

Según los privados, sólo enajenando las 70 hectáreas y garantizando la ampliación de la concesión, la empresa CAPSA estaría en condiciones de abordar la inversión mencionada.

Alberto Del Giudice explicó a ANB que este proyecto no fue consensuado con la empresa concesionaria, sino que surgió de la inquietud de los empresarios del Cerro, y con el objetivo de “que el centro de esquí pueda ser realmente el motor de la economía de la ciudad”. La teoría del “derrame” de los recursos que genere el Cerro hacia el resto de la sociedad barilochense, sustenta la iniciativa.

Finalmente, el documento reclama el ordenamiento del área base del cerro, donde conviven comercios en la zona concesionada y otros privados que superponen sus ofertas de productos y servicios.

La iniciativa se instala en plena campaña electoral municipal y obligará a los candidatos a pronunciarse sobre los puntos central del proyecto.

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