Inédito: así calificaron en la Administración de Ingresos Públicos el pedido de los productores de ladrillos locales. Si no obtienen respuesta, no descartan intensificar las protestas y hasta realizar cortes de ruta para que el reclamo que llevan adelante se conozca de manera masiva, incluso a nivel nacional.
El planteo se lo hicieron directamente a la jefa local de la Administración Federal de Ingresos Públicos, Roxana Britos, durante una reunión mantenida en la semana.
Los propietarios de los hornos pampeanos creen que la culpa de los ladrillos mendocinos baratos que ingresan a la provincia -de los cuales se sirve la obra pública- es por la mano de obra barata que brindan familias bolivianas en la provincia de Mendoza. De hecho, hasta le enviaron una nota a la Dirección General de Migraciones para que realice el control de los inmigrantes.
Dinero multiplicado
"Estuvimos estudiando el tema durante muchos días y la ecuación es sencilla: en Mendoza les dan la tierra de manera gratuita para que la trabajen, el obrero boliviano prefiere ganar menos y producir mil ladrillos a 250 pesos, total al ser en negro no tienen que pagar nada acá y envían el dinero a su país de origen dónde, por el tipo de cambio, lo triplican", contó uno de los ladrilleros, ayer en la Redacción de este diario.
Y confió un dato que alimenta la hipótesis que manejan: "Conocemos a uno de ellos que corta ladrillos acá por 500 pesos pero en Bolivia tiene una remisería con tres autos, en sociedad con un hermano".
"En reuniones que hemos hecho, había gente que aparecía en 4 x 4 cero kilómetro y nosotros nos estamos repartiendo la miseria", agregaron.
- ¿Qué es lo que le piden ustedes, al menos, al Gobierno pampeano para que les ayude a paliar la situación?
- Primero que nada, queremos aclarar que nosotros no vamos a Casa de Gobierno a pedir subsidios... lo que queremos es que nos cuiden las espaldas para que podamos trabajar en igualdad de condiciones. No puede ser que acá ingresen camiones desde Mendoza a vender 1.000 ladrillos a 400 pesos, cuando a nosotros producirlo nos sale 800, y que nadie haga nada. Nos están ahogando... lo que pasa es que en Mendoza el Gobierno les da a los bolivianos tierras de manera gratuita para que la trabajen, sumado el trabajo en negro que hacen no les importa ganar menos, total se llevan todo el dinero a Bolivia en donde el tipo de cambio les favorece. En realidad a ellos no les interesa trabajar en blanco porque no quieren dejar dinero en nuestro país, no quieren pagar impuestos porque es plata que tienen que dejar acá en vez de enviarla allá a sus familias, que es lo que les conviene.
- Frente a la alternativa de que no se cumpla el pedido del blanqueo, ¿analizaron pedir, por ejemplo, un arancelamiento para el ladrillo que viene de afuera?
- No es una mala idea. A nosotros lo que nos interesa es que como pampeanos nos permitan trabajar en las condiciones que merecemos. Si quieren poner un arancelamiento a lo que viene de afuera que lo hagan, si quieren cobrarle un impuesto que lo hagan, pero que hagan algo porque lo que está sucediendo es totalmente injusto... porque esta misma situación se está dando con las empresas textiles. Resulta que ahora los bolivianos ya no le venden la prensa barata al argentino, que hacía gala de la viveza criolla, sino que ahora directamente hay tiendas de bolivianos que venden a más bajo precio y con quienes es imposible competir por la mano de obra barata. Lo mismo que en nuestro caso, no les importa trabajar en negro si total se llevan el dinero a su país donde lo triplican. Con hacer números redondos nomás te das cuenta: si hay un millón de bolivianos censados, con un promedio de mil dólares mensuales que sacan, se están yendo del país 1.000 millones de dólares todos los meses. ¿Cómo es que nadie quiere hacer algo con esto?... sin dudas, algún curro hay porque nadie se anima a ponerle el cascabel al gato.
- ¿A qué autoridades pudieron plantearle esto?
- Esto ya lo saben bien el ministro Ferrán, el subsecretario Bruna y con lo que ha salido en los diarios todos están al tanto de esto, pero como decimos nosotros nadie le quiere poner el cascabel al gato. Nadie quiere hacer nada... si no, no se entiende que elijan perjudicarnos a nosotros y favorecer a alguien de afuera. Nosotros no queremos subsidios, queremos que nos dejen ser productores de ladrillos en serio.
- ¿Sospechan de algún interés en particular en que las empresas que construyen la obra pública compren ladrillos afuera y no acá?
- Algo raro hay, y esto no sólo tiene que ver con el precio... se ve que a alguien no le conviene que en La Pampa se produzcan ladrillos baratos o, que en el mejor de los casos, haya una competencia de igual a igual. Alguien se está beneficiando además de los propios bolivianos... porque todo el mundo que está en el tema conoce esta situación.
- En un momento se habló de la calidad del ladrillo. ¿Es cierto que el ladrillo mendocino es mucho mejor que el de acá?
- Todo tiene relación con las condiciones de producción. Si en Mendoza les regalan la tierra y acá nos tienen desde hace 20 años sacando tierra del mismo lugar, es casi lógico que la materia prima de ellos va a ser mejor. Por eso, nosotros queremos que nos cuiden las espaldas de lo que entra de afuera y que nos generen condiciones para trabajar, no que nos regalen subsidios, queremos trabajar, trabajar... y tener un lugar de dónde poder sacar una materia prima mejor. Ni siquiera queremos que nos regalen eso. Nosotros, trabajando en igualdad de condiciones, podemos pagar cualquier préstamo o encargar cualquier inversión.
- ¿Tienen contabilizado cuántos ladrillos entran por día desde Mendoza, por ejemplo?
- Están entrando 10 camiones por día, o más... pero supongamos que son 10 camiones, estamos hablando de 100.000 ladrillos a un precio de 400 pesos los mil, estamos hablando de una cifra importante que se va de acá sin pena ni gloria.
Comentá la nota