Pronostican más récords para la industria automotriz

Pronostican más récords para la industria automotriz
A la gran performance de 2010, se podría sumar un crecimiento de entre el 12% y el 16%, según consideró la consultora Ecolatina.
La industria automotriz batirá este año nuevos récords en los niveles de producción, exportaciones y ventas internas, según pronosticó la consultora Ecolatina. Así, prevé que la producción automotriz crecerá este año entre un 12 y 16 por ciento con respecto a 2010, y superará las 800.000 unidades.

"El sector automotriz tuvo en 2010 su mejor año y fue responsable de casi la mitad del crecimiento de toda la industria", destacó la consultora. Para Ecolatina, la "extraordinaria performance del sector fue impulsada por el fuerte incremento de la demanda, tanto local como internacional". El informe planteó que "los principales drivers que impulsan a la industria automotriz se mantendrán dinámicos, al menos en el corto plazo".

"Si bien las tasas de crecimiento serán más moderadas dada la elevada base de comparación, los niveles de producción, exportaciones y ventas internas volverán a marcar récords", auguró. Según su visión, el mercado local se muestra "muy dinámico" debido "al aumento del ingreso, la apreciación del tipo de cambio real y la falta de alternativas rentables de inversión en un contexto inflacionario".

En este sentido, sostuvo que "las condiciones del mercado interno serán similares a las de 2010, aunque con matices". Al respecto, consideró que "en el segundo semestre, la incertidumbre propia de las elecciones podría fomentar el ahorro precautorio y postergar las decisiones de compra de automóviles".

Remarcó que el "pilar de Brasil permanecerá firme", y estimó que "las ventas de autos crecerán en ese mercado por encima de 5 por ciento", pese a que "este año estará signado por medidas del gobierno orientadas a morigerar la demanda local". Analizó que la oferta responderá al incremento de la demanda reduciendo el margen en el uso de la capacidad instalada del sector. Advirtió: "La creciente apreciación real del peso reduce la competitividad externa y los elevados y crecientes costos laborales también encienden una luz amarilla".

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