El aumento de precios y la merma de la demanda en la industria cárnica seguirán golpeando por un largo tiempo al país, provocando a su paso daños de consideración para el sector, desde donde ya pronostican la desaparición de pequeñas carnicerías que no podrán absorber la crisis.
El socio gerente de la distribuidora de carnes Camyn (franquicia Friar), Manuel Masso, reconoció la existencia de enormes dificultades que han llevado en el último mes a la baja de ventas de casi un 75 por ciento. “A partir de esta crisis habrá muchos cierres de carnicerías en la provincia, especialmente los más pequeños que no van a poder soportar la situación. La carne es un producto muy perecedero y la venta no acompaña para sacar los cortes más difíciles”.
En este contexto de crisis la empresa programó un plan de expansión para el año entrante con la apertura de entre 8 y 9 sucursales. Nuestra apuesta es seguir creciendo y para ello debemos invertir en estos momentos difíciles. Estamos comprando locales y el objetivo en todo este tiempo es perder lo menos posible para luego de superada la crisis dentro de dos o tres años, tener un despegue importante”.
“Las ventas bajaron de manera considerable, hasta hace unos meses atrás el local se colmaba de gente y hoy no podemos juntar a más de 20 personas. Por eso en estos años apuntamos a seguir trabajando buscando perder lo menos posible, esperando que el sector vuelva a recuperarse y pegue el salto”, dijo Masso.
Los precios
Respecto a los precios aseguró que “si bien siguieron subiendo durante los últimos meses, nosotros seguimos manteniendo los valores que hasta hace un tiempo manejaban las carnicerías, las cuales ahora no pueden absorber la situación”. También hizo referencia a que el panorama puso en evidencia que la gente ya no se preocupa en buscar calidad sino precios; “el público se sitúa por conveniencia de precios, simplemente donde está mas barato y apuntan a eso”.
“Hacia fin de año se va a incrementar el precio por una cuestión de mercado que es habitual para estas épocas. Los cortes más buscados subirán un 20 por ciento como consecuencia del incremento de la demanda y la baja de la oferta. En estos días el impuesto a ganaderos deben afrontar los pagos de fin de año, por eso si venden su hacienda en estos momentos deberán abonar más, por eso prefieren esperar un mes más y pasar el año, eso produce escasez y sube el precio, de todos modos la situación que estamos viviendo también es atípica, por eso todo se fue conjugando para llegar a este momento”.
Asimismo reconoció que el panorama chaqueño es distinto a la de grandes capitales. “Los precios en la provincia están 50 por ciento más barato que en Buenos Aires o Rosario, donde están pagando un kilo de carne entre 90 y 100 pesos”.
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