Los promotores de Peppo 2015 podrían quedarse sin el respaldo de Capitanich

Los promotores de Peppo 2015 podrían quedarse sin el respaldo de Capitanich

Algunos de los intendentes que se habían jugado por el titular del Ipduv ya hablan de una fórmula de consenso.

Los intendentes del PJ que por distintos motivos cerraron acuerdos con Domingo Peppo comenzaron a instalar la idea de una fórmula de consenso que encolumne a las dos grandes vertientes partidarias tras la figura del presidente del Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y de Vivienda (Ipduv), pero sin lograr una respuesta del jefe de Gabinete, quien tendría otros planes para diseñar la oferta electoral del Frente Chaco Merece Más.

Los nombres que echó a rodar como «matrimonio» político el sector de los jefes comunales que responde a Peppo apuntan a mantener el statu quo en la relación de líneas internas, con presencia «gustavista» en el armado final. Así lo hizo saber el intendente de Corzuela, Gabriel Ninoff, al proponer la dupla «Peppo-Sager como una fórmula de consenso para unificar electoralmente al PJ».

Pero lo de Ninoff no es más que una expresión de deseo de uno de los sectores del peronismo, cuyo principal déficit es el respaldo de lo actuado por parte del presidente partidario en un contexto donde las definiciones se acercan sin que Capitanich insinúe sus cartas.

El jefe de Gabinete mantiene una posición de virtual neutralidad y deja hacer a todos los precandidatos con armados teóricos como el que dio a conocer el jefe comunal de Corzuela, pero ya marcó la cancha con una lista de condiciones a reunir por los aspirantes entre las que puso a la lealtad como requisito sine qua non.

Es allí donde deberían mirar los interesados en subirse al caballo de la sucesión 2015 con chances de coronar en las elecciones venideras, ya que el todavía gobernador de la provincia sufrió en carne propia los desplantes de un segundo impredecible como Juan Bacileff Ivanoff y, por lógica, buscará una alternativa que le proporcione tranquilidad en ese sentido.

La pregunta que deberían hacerse los promotores de la candidatura de Peppo y es si el también intendente de Villa Angela garantiza las prerrogativas que necesitará Capitanich a partir de 2015, en la era post Cristina, para gravitar en el concierto nacional como un líder territorial con bases sólidas.

Coqui mira al futuro como un abanico de oportunidades que no piensa desperdiciar, con juventud suficiente para mantenerse en la línea de fuego que lo catapulte a una eventual sucesión presidencial en 2019, para lo cual necesitará un ladero de confianza absoluta sentado en la butaca de la Gobernación chaqueña.

Más allá de lo que digan las encuestas, esa garantía de lealtad a prueba de fuego está representada hoy por el senador nacional Eduardo Aguilar, el hombre que además se comprometió a cederle su lugar en el Congreso en diciembre del año próximo.

Capitanich valora los esfuerzos de todos los aspirantes, pero tiene un compromiso de honor con Aguilar y sabe que todo lo que su delfín no pudo avanzar en estos meses de tembladeral interno lo recuperará cuando ambos salgan a caminar la provincia y compartan escenarios.

Es cierto que -como dijo Ninoff- Peppo es uno de los dirigentes que se integró al proyecto de Capitanich a fines de los 90 con un nivel de compromiso del que hoy pocos pueden hacer gala, pero también es verdad que mostró demasiada neutralidad en la pulseada que protagonizó el jefe de Gabinete con el gobernador interino hace algunos meses.

El propio Coqui se quejó públicamente por la falta de compromiso de «muchos que llegaron gracias a mí» y si bien no hizo nombres, todos saben que tomó nota de los cuadros del peronismo que quisieron quedar bien con Dios y con el Diablo en aquellos momentos de fuego cruzado de un Chiyo de verba envenenada.

Peppo es un integrante del gabinete de Bacileff que sobrevivió en apariencias indemne a aquella crisis intestina, pero su conducta -como la de otros- distó bastante de la posición de defensa a ultranza que asumieron los miembros de la mesa chica del coquismo encabezada por Aguilar.

De allí que la fórmula que Capitanich abriga in péctore tiene a su ex ministro de Economía como cabeza del binomio, con la opción de Peppo para la Vicegobernación. ¿Y si Peppo no acepta ser segundo? El plan B de Coqui en ese caso es apelar a la presencia femenina con Claudia Panzardi como escolta de Eduardo Aguilar.

La consigna de Capitanich es lograr la permanencia del PJ en el poder, pero para ello confía más en sus condiciones de gran elector antes que en el capital político de los precandidatos en pugna. Está convencido de que acompañando a cualquiera de ellos como candidato a intendente de la capital obtendrá la diferencia que el justicialismo necesita para derrotar a una UCR nuevamente dividida, con lo cual su gran objetivo de mantener injerencia en el gobierno chaqueño desde Buenos Aires lo lleva a respaldar la opción de Aguilar por sobre la de cualquier otro referente del peronismo local.

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