Los presidentes de ambos partidos, Rubén Miranda y César Biffi, se juntaron en un hotel céntrico para "reencauzar el diálogo y volver a enfocarnos" después de una semana en la que los opositores salieron a responder duramente a Jaque. Para bajar los decibeles y en contra del decreto 699/10, los dirigentes prometieron "unión", en vez de sacar los trapitos al sol.
La reunión dejó de ser “secreta” desde el momento que allegados al oficialismo comunicaron a los medios qué iba a suceder a partir de las 19 en el Hotel Cervantes de Ciudad. Sin embargo, las coordinadas estaban bien, no así el horario. El presidente del Comité Provincial de la Unión Cívica Radical llegó a las 19.30 y tras una hora de espera, parecía que su par justicialista iba a pegar el “plantazo”, Miranda llegó y no fue menor su sorpresa ante la presencia de MDZ en un encuentro en que sólo iban a estar Biffi y él.
Sin entender cómo es que se filtró el encuentro, se anticipó cuál sería el tema principal de la reunión para que luego, sin prensa, ambos pudieran hablar. Miranda aclaró que fue su iniciativa convocar a Biffi luego de los cruces que hubo en estos últimos días acerca de lo que se hizo –o lo que no se hizo- para que Mendoza quedara “promocionada” por Cristina Fernández. Mientras que Jaque aseguró que el senador nacional y presidente nacional de la UCR, Ernesto Sanz, no es acompañado por su partido, los radicales sugirieron al mandatario –a través de un duro comunicado- esforzarse más en defender a Mendoza.
“El tema central acá es el decreto para una ‘nueva’ Promoción Industrial que trae perjuicio para Mendoza por, al menos, 15 años seguro y que nuestra posición es en contra de la medida nacional”, señaló Miranda y continuó: “Por eso no se puede romper el frente político mendocino, con declaraciones que no conducen a nada o nos debilitan. No coincidiremos en otros temas, pero en esto sí”. Con esta explicación el intendente de Las Heras trató de buscar paz ante la turbulencia que lejos de dejar a Mendoza unida, provocó una imagen agrietada ante las otras provincias.
Miranda, muy convencido de que se ha hablado demás en estos días, aseguró que recomendó al gobernador “ser cautos en lo que se dice, cómo se dice y cuándo se dice”. Asimismo, el dirigente piensa que es “nefasto caer en la pelea con otra provincia”. La solución, al menos de lo que hasta el momento es lo único solucionable, es: “Reencauzar el diálogo y articular los tres frentes: político, parlamentario y judicial. Justamente, no estamos avanzando en lo político porque hemos caído en contradicciones”.
Y si de hablar de coincidencias, casi con las mismas palabras, Biffi aportó lo suyo: “Necesitamos un frente político muy homogéneo. Debemos pelear más allá de lo jurídico y lo legal”. Sin embargo, dejó bien en claro cómo se generó el cruce de palabras con Jaque: “No somos nosotros lo que hemos generado una fisura. Tenemos nuestra percepción de los por qué (en referencia a que Mendoza quedó nuevamente afuera Promoción Industrial)… Pero interesa, en este momento, recuperar la homogeneidad”, soltó el ex intendente de Godoy Cruz.
En tanto Miranda reconoció que “ha faltado ir con una estrategia”, pero también cuestiona qué es lo que se quiere para Mendoza. Por su lado, Biffi sostuvo que se necesita más que un decreto que selecciona una cantidad de provincias para darles privilegios, sino una legislación que promocione a todo el territorio nacional por igual.
“La principal responsabilidad recae en el gobernador”, señaló contundente el radical, pero sin querer ya sacar los trapitos del pasado al sol, explicó: “Es como dice Rubén y no es que quiera ser tremendista: hay muchos perjuicios para Mendoza. Tenemos una dificultad hacia delante que tiene efectos devastadores. Hay que levantar la mirada juntos”.
MDZ le pidió a Miranda y Biffi que definieran el inusual encuentro –que se suponía sin presencia de la prensa- en el hotel céntrico, un sábado a la noche, y ambos dirigentes lo cerraron en una frase: “Reencauzar el diálogo para volver a enfocarnos”. Con los adelantos de lo que cada parte iba a debatir, los políticos quedaron finalmente solos. Quizás, lo conversado de allí en adelante, sea un secreto que –si la voluntad de cada partido lo permite- beneficie a Mendoza.



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