En la última Sesión Ordinaria del deliberante de la Capital fue sancionada la Ordenanza 5903 que implementa el Programa “Pila, pila, por la vida” destinado a la recolección y disposición final de pilas usadas.
Las pilas, micropilas y baterías son considerados residuos peligrosos por el elevado contenido de mercurio, cadmio y otros compuestos químicos que asociados a los desechos domésticos producen un enorme poder contaminante.
Es común observar en nuestra ciudad que estos residuos considerados peligrosos son arrojados con el resto de los residuos domiciliarios, vertiéndose en centros de disposición a cielo abierto y sin ningún tipo de tratamiento diferenciado.
Ante esta situación y, debido a la inexistencia de una normativa relacionada con la manipulación de pilas en el ejido del municipio de la Capital, las ediles Robles y Armella consideraron oportuno proponer acciones a fin de lograr la pronta recolección y disposición de pilas, micropilas y baterías con el objeto de concientizar a la población sobre la toxicidad de las mismas y de este modo dar un paso fundamental en defensa del medio ambiente.
Con el fin de dar cumplimiento al Programa “pilas, pilas, por la vida”, la Ordenanza faculta al Departamento Ejecutivo Municipal a celebrar convenios, ad referéndum del Concejo Deliberante, con empresas productoras de pilas y otras empresas e instituciones nacionales e internacionales que deseen participar del mismo con el objeto de obtener financiamiento destinado al recojo selectivo, transporte, clasificación, almacenamiento temporal, tratamiento y reciclaje, todo bajo el concepto de responsabilidad social y ambiental.
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