Programa de composición vecinal: “Una vez puesto en ejecución no tiene marcha atrás”, aseguró Mauricio Castro

Programa de composición vecinal: “Una vez puesto en ejecución no tiene marcha atrás”, aseguró Mauricio Castro

El subsecretario de Entidades y Colectividades del municipio de La Plata, Mauricio Castro, dialogó con REALPOLITIK sobre el programa de composición vecinal, que tiene como objetivo crear un abordaje, desde el estado, de los conflictos barriales para la promoción del diálogo y los acuerdos de convivencia.   

 

"Nosotros tenemos la preparación territorial en los barrios, la militancia y el compromiso con el intendente y con la gestión, de poder llevar adelante estos programas que terminan siendo beneficiosos para los barrios", aseguró.

A continuación, la entrevista completa.

RP.- ¿Cómo surge el programa de composición vecinal?

El programa de composición vecinal tiene cuatro patas: el estado provincial, el Colegio de Abogados, la municipalidad y las instituciones de la sociedad civil.

La provincia de Buenos Aires, a través del ministerio de Justicia y la subsecretaría de Acceso a la Justicia, tienen este programa que se aplica mediante una ley de composición vecinal.

Lo gestionan los municipios a través de un convenio firmado, en este caso, por el intendente Bruera y Ricardo Casal; para que Silvia La Ruffa, subsecretaria de Acceso a la Justicia; y yo, lo ejecutemos.

RP.- ¿Cuáles son sus objetivos?

Se refiere a solucionar conflictos vecinales que terminan recurriendo a la Justicia o, por lo general, con el uso de armas de fuego.

Nosotros buscamos que no se inicien acciones judiciales, sino resolver el conflicto y bajar el índice de violencia en los barrios por este tipo de problemas.

Estamos convencidos de que el estado es el conductor de todos los procesos de la sociedad, incluido esto.

Es algo nuevo y lo ideal sería que la ciudad tenga treinta o cuarenta centros, pero eso se va a dar con el tiempo. Es una de esas medidas que una vez que se ponen en ejecución no tienen marcha atrás.

RP.- ¿Cómo funcionan los centros vecinales?

Nosotros seleccionamos treinta componedores vecinales para los ocho primeros centros de composición vecinal. Vamos a tener una intervención, a través de ellos, en determinado tipo de problemáticas, como por ejemplo que un vecino coloque la basura en la puerta de otro y el tema termina en la Justicia o con un hecho de violencia.

Ahora, van a tener tres instancias de mediación en donde se van a poner de acuerdo. Se firma un convenio que está dentro de la ley de Contratos Civiles, donde si alguna de las partes no cumple, ya se pasa a iniciar una demanda civil real sobre quien no cumple con lo pactado.

Por otro lado, los componedores vecinales están capacitados por el Colegio de Abogados, que los tutela. Ese convenio del que hablábamos, entonces, se envía a la institución para que la homologue como un contrato civil que se envía al ministerio de Justicia.

RP.- ¿Cómo se vincula con su área?

Por mi trayectoria y mi carrera tengo una cuestión más vinculada a la inmigración y confían en las propuestas de nuestro equipo. Esto nos va a ayudar a meternos más en los barrios. El municipio tiene que estar en la calle, que es el primer mostrador de la calle.

Nosotros tenemos la preparación territorial en los barrios, la militancia y el compromiso con el intendente y con la gestión, de poder llevar adelante estos programas que terminan siendo beneficiosos para los barrios.

RP.- ¿Cuál es el límite de los conflictos en los cuales se aplica este programa?

Esto no resuelve violencia de género, divorcios, tenencias, demandas laborales. Es conflicto entre vecinos: música alta, la altura de la medianera, las mascotas.

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