Un grupo de vecinos manisfestó su malestar por los inconvenientes que se producen durante la recolección de residuos domiciliarios. Se desconocen los motivos, pero es habitual que cuando las bolsas caen al piso los recolectores no las levanten, quedando tiradas en la calle hasta que algún frentista con buen tino las recoje y guarda hasta el día siguiente.
Ayer por la mañana no fue la excepción y en la calle 109 bis entre 8 y 10, cuando los vecinos del barrio partían hacia sus respectivos trabajos pusieron el grito en el cielo al ver el ya conocido panorama de bolsas tiradas y residuos desparramados por el asfalto.
Una mujer muy indignada comentó a un cronista de este medio: “Hacen cualquier cosa con los contribuyentes, pero si te atrasás con los impuestos municipales te mandan a un abogado”.
“Qué apuro tienen”, sumó otra voz.
El grupo dijo estar esperanzado en que las autoridades municipales tomen la debida nota de este accionar y los recolectores domiciliarios no dejen más bolsas tiradas.
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