Disconformes con el aumento salarial a pagar en forma escalonada que acordó el Sindicato de Trabajadores Municipales con el gobierno de Pulti, profesionales de los distintos centros de atención primaria de Salud de la ciudad llevaron adelante este jueves una retención de tareas para reclamar una suba que equipare el valor de la canasta básica de alimentos.
“Hubo un alto acatamiento al cese de actividades que, por otra parte, debimos hacer en forma sorpresiva para que (el titular de la Oficina para la Descentralización y Mejora de la Administración, Santiago) Bonifatti no la evitara”, admitió.
A su entender, lo convenido es “insuficiente” pero, aparte, fue resuelto “entre gallos y medianoche, sin una asamblea previa”.
“Es inaceptable que el último pago del aumento lo recibamos recién en septiembre cuando venimos arrastrando la inflación desde el 2009”, añadió.
En tanto, especificó que el sector pide un incremento “similar al valor de la canasta familiar de alimentos, que asciende actualmente a $5. 500”, además, del pase de las bonificaciones al salario básico.
Si bien reconoció que como consecuencia de la medida muchos turnos debieron ser reprogramados, aclaró que “se mantuvieron las guardias” y que la gente “supo entender nuestro reclamo”.
“En lo que va de la gestión ya suman 50 los profesionales que renunciaron por los bajos salarios y no podemos permitir que se siga yendo la gente por esto”, dijo por último.
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