Los profesionales de la región, preocupados por la crisis

Los profesionales de la región, preocupados por la crisis

En dialogo con Hoy, representantes de diversos Colegios manifestaron que por los problemas económicos, deben reducir sus honorarios. Los insumos y la calidad de la atención, amenazados. El cepo y el efecto sobre las ventas y la especialización

La crisis, siempre, golpea primero a los trabajadores de los sectores populares. Aquellos que menos ingresos tienen, o que directamente no pueden acceder a un trabajo digno. La inflación, con su impacto sobre la canasta básica, es el más claro ejemplo de un sistema injusto que se financia con el IVA, el impuesto a la harina, la leche, el azúcar. Sin embargo, nadie queda afuera de la crisis, y quienes tuvieron la posibilidad de estudiar y desarrollarse en sus respectivas disciplinas comienzan a sentir los efectos de un país en recesión. 

Desde farmacéuticos y odontólogos hasta martilleros y veterinarios, la gran mayoría coincide en que las ventas, los honorarios y la capacitación específica de cada una de las profesiones se ve afectada por medidas que, a simple vista, parecería que no impactan de lleno en sus bolsillos, como el cepo al dólar o las trabas a las importaciones. Todos, además, contaron a Hoy cómo perciben, en su cotidianidad, las consecuencias de la década K. 

Germán Paggi, del Colegio de Farmacéuticos, destacó a Hoy “las deudas de las obras sociales, como es el caso del Pami, que se vienen retrasando en los pagos”, y añadió que “esto termina influyendo mucho en la atención”. La calidad de la atención también es vista con preocupación por los médicos, pues Jorge Mazzone, el titular de la entidad que los nuclea, comentó que “la capacitación en el exterior se vuelve muy difícil para los médicos”, y es allí, justamente, donde están “los últimos avances de la medicina”, fundamentales para estar actualizados y capacitados a la hora de atender a los pacientes. 

En otras ramas hicieron hincapié en las pérdidas económicas que les genera la crisis: los honorarios son recortados entre los veterinarios para poder mantener el nivel de actividad, mientras el costo de los insumos se hace notar con fuerza para odontólogos. El bolsillo, para los profesionales, también se reciente. “Perdemos rentabilidad”, dejó en claro a nuestro diario Dardo Pereira, presidente de la Sociedad Odontológica de La Plata. 

A continuación, un detalle de las principales declaraciones que reflejan una preocupación que está en la calle, en los consultorios, en los estudios, y que aquí se traduce en la palabra autorizada de los presidentes de varios Colegios de la región. 

 “Los costos operativos de la farmacia aumentan bastante”

En diálogo con Hoy, Germán Paggi, presidente del Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires, explicó que su actividad “tiene aumentos casi programados. Cuando se retrasan las subas de precios y hay un aumento objetivo de los sueldos que cobran los empleados, este incremento hace que al tener la misma entrada de dinero, aumente mucho el costo de tener la farmacia abierta, y eso repercute en la atención y demás. Cuando se congelan los aumentos, los costos operativos de la farmacia aumentan bastante”. 

A su vez, el profesional se refirió a un problema recurrente para clientes y pacientes, pero que también los afecta, desde otro lugar, a ellos: el costo de los remedios. “Los medicamentos tienen un control de precios que lo hace el gobierno, el Estado. El último aumento que se produjo de gran envergadura fue por diciembre, enero y febrero,  y fue ratificado en marzo por la Secretaría de Comercio, de ahí en más se pautaron aumentos del 3 o 4%”, explicó Paggi, para luego cargar contra el PAMI: “Desde el punto de vista de las deudas de la obra social, como sea el caso de PAMI, se vienen retrasando en los pagos y esto termina influyendo mucho en la atención”.

Finalmente, el titular de los farmacéuticos dijo: “Una de las cuestiones que mayor malestar genera en los profesionales tiene que ver con que las obras sociales, cuando estuvieron con apremios financieros en el 2001, nosotros, para facilitarle su desenvolvimiento, les cedimos parte de los honorarios profesionales. De ahí en más se han hecho dueños de esa parte por más que estemos reclamando que debemos tener nuestros márgenes de comercialización, como era en épocas anteriores”. 

“La situación es complicada” 

Otro de los profesionales que habló con Hoy es Dardo Pereira, presidente de la Sociedad Odontológica de La Plata. Para él, “la situación es, en principio, complicada”, y detalló: “Los profesionales perdemos rentabilidad porque estamos apretados entre los dos bocados de una pinza. Por un lado, el aumento indiscriminado de los insumos, que en su mayoría son importados,  y por el otro a partir de los aranceles de muchas obras sociales, que están fuera del contexto”.

De esa forma, el odontólogo dio cuenta de cómo, cuando la situación macroeconómica se vuelve un caos, las consecuencias se ven a cada punta de la pirámide, y en el medio también. En este sentido, Pereira contó que “para mantener la calidad de la prestación, el odontólogo tiene que perder rentabilidad, porque el insumo se ha incrementado notablemente, ya que se remarcan con valor dólar”. Aquí aparece un problema recurrente: el cepo al dólar y su efecto sobre la actividad económica. Ir al dentista, comprar un departamento o especializarse, son sólo algunas de las actividades cotidianas que se ven determinadas por los desaciertos de las políticas del gobierno K. 

Para terminar, Pereira señaló que, si no se buscan alternativas a los insumos importados, “lo que termina pasando es que se utiliza un producto de menor calidad”, y por ello, se afecta a la atención.

“El Estado debe manejar salud, justicia y educación como pilares fundamentales”

La salud pública atraviesa un momento crítico y se sufre a ambos lados del consultorio. Ayer, Jorge Mazzone, presidente del Colegio de Médicos de La Plata, contó a Hoy la situación de los profesionales de la salud.

“La crisis está repercutiendo en el sector, habida cuenta que la gran mayoría de los insumos que utilizamos son importados. Además, la especialización de los médicos, muchas de ellas, se hacen en el exterior, y tenemos que viajar para tener los conocimientos necesarios en lo que hacen al avance de la salud. Eso implica un costo altísimo, imagínense con un dólar que se disparó más de un 20% en enero, y con una inflación que hace que queden relegados los honorarios y los salarios. Cada vez le es más difícil a un médico poder perfeccionarse”, declaró el médico, para cerrar un cuadro preocupante alegando: “No digo nada de los que tienen equipamientos con insumos importados; una fibra óptica, por ejemplo, sale una fortuna”. 

Esto, obviamente, genera malestar entre los médicos, pero no es eso lo que más les preocupa, sino el hecho de que “genera una situación de no poder sostener la calidad de la atención. Con la dificultad de acceder a los recursos tecnológicos, y los ya comentados obstáculos para capacitarse, la calidad está en jaque. Porque la medicina es una ciencia que a nivel mundial va produciendo descubrimientos constantes, y los médicos argentinos deben participar en actividades científicas para mejorar la calidad de la atención”. 

¿Cuáles son, pues, las soluciones que podrían remediar esta crisis en la medicina local? “En el corto plazo, la solución es tratar de entender que el Estado debe manejar salud, justicia y educación como pilares fundamentales, y garantizar la mayor inversión necesaria”, dijo Mazzone.

Sin embargo, el especialista aseguró que “si uno se fija en el presupuesto provincial de salud dado para este ejercicio, y se lo compara con años anteriores, podemos ver qué camino han decidido seguir. Estamos con un presupuesto que en términos porcentuales es mucho más bajo que en años anteriores. Si bien aumentó la cifra, en un país donde hay inflación es natural ésta suba, pero si miramos todo, es evidente que el porcentual bajó”. 

 “La situación no es nueva para nosotros”

Para Jorge Mateo, presidente del Colegio de Escribanos de la Provincia, “la crisis tiene un fuerte impacto en el sector (inmobiliario)”, pero no comenzó ayer, ni antes de ayer, porque “según las estadísticas de los últimos dos años, se ha perjudicado mucho la venta de inmuebles por el cepo al dólar. Esta situación actual, de recesión, lo que hace es acrecentar la caída aún más, y esto se ve en los informes que solemos presentar”. 

Por esto, a su vez, Mateo dio cuenta de que “la situación no es nueva para nosotros, y si bien la situación general es un agravante, el quiebre se produjo con el cepo al dólar. El gobierno dice que lo ha flexibilizado, pero no es cierto, por lo menos en lo que a nosotros respecta”. Consciente del relato K, sentenció: “La realidad y el discurso del gobierno nacional van por caminos diferentes”. 

La crisis, según la visión del presidente de los escribanos, tiene para rato, pues “no veo soluciones en el corto y mediano plazo”. Además, el entrevistado dijo que, aunque “hoy por hoy no hay ninguna señal que estime que los problemas se van a solucionar, en este momento es inconveniente hacer un reclamo, debido a que la crisis es más general”. En el mismo sentido, Mateo recalcó que “los reclamos ya los venimos haciendo desde 2012 y 2013, sería repetir una solicitud que no ha sido escuchada, por lo cual sólo nos queda esperar un tiempo razonable”. 

Finalmente, el escribano afirmó que “el dólar (y su cotización) es fundamental porque la gente está acostumbrada a comerciar en esa moneda. Hoy parece intocable, sabemos cómo está la situación económica, y por eso no podemos pretender una solución en la materia, al menos en el corto plazo”. 

“Un momento difícil”

El presidente del Colegio de Martilleros de La Plata, Aníbal Fortuna, remarcó que “las inmobiliarias están pasando por un momento difícil”, en medio de una actividad estancada con fuerte impacto sobre la compra venta de inmuebles en la ciudad. 

En el mismo sentido, Fortuna agregó: “No hay ventas, todo el año pasado lo sufrimos con la inundación y después nos impusieron pagar un 25% más (a los operarios). La ciudad de La Plata está estancada y al sector lo castigan cada vez más”. 

“Se está perdiendo rentabilidad”, aseguran los veterinarios

“Donde más se está notando (la crisis) es en pequeños animales, donde se da una recesión y una caída del volumen de trabajo. Es decir, disminuye el número de consulta por parte de la gente y disminuye el monto de gasto”, dijo a Hoy, Mario Carpi, presidente del Colegio de Veterinarios de la provincia de Buenos Aires.

En el mismo sentido, agregó: “Se está perdiendo rentabilidad porque nuestro ingreso depende de la comercialización de medicamentos y el cobro de honorarios, que son de libre de disponibilidad. Esta última es la primera herramienta de defensa que tiene el profesional, que lo que hace, ante la disminución de la demanda, es reducir sus honorarios para mantener competitividad, lo que directamente repercute en el bolsillo”. Entendiendo los problemas económicos como una cadena, contó que “los medicamentos que usamos tienen un sistema de ajuste automático y  siguen el curso de la inflación, que además se encuentran en relación al valor dólar”.

Finalmente, Carpi dijo: “Vemos preocupación, no somos una isla y no vivimos apartados de la sociedad. Nuestros gastos personales son iguales a los de cualquier vecino. Nuestros ingresos se ven reducidos, por lo que estamos preocupados por la situación”.

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