Productores yerbateros piden la remoción de los precios fijados

Más de 300 productores se hicieron presente en Montecarlo para analizar una posible paralización de la cosecha yerbatera en la provincia, en protesta de los precios fijados para el valor de la materia prima por parte del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
En el marco del encuentro, los trabajadores rurales solicitaron al representante del gobierno provincial en el INYM, Ricardo Maciel, presente en la reunión, que no abandonara el directorio del instituto, ya que destacan su acompañamiento a los pequeños productores. Además pidieron la inmediata remoción de los valores fijado en 0,67 centavos y la convocatoria a una nueva sesión para debatir los precios de la hoja verde y en caso de no haber acuerdo, que los precios sean fijados por el laudo nacional.

En sentido, el titular de la Asociación de productores Agropecuarios de Misiones (APAM), Carlos Ortt, indicó que "la decisión que tomaron estas personas es el certificado de defunción del pequeño productor que tiene menos de 10 hectáreas y del 70 por ciento de los medianos secaderos de la provincia de Misiones". "No puede ser que estos directores voten valores debajo del mismo Instituto. El INYM tenía un costo de 0,76 centavos más un margen de utilidad lo que daba 0.84 centavos y votaron 0,67 centavos el kilogramo de hoja verde", comentó Ortt y agregó que "ahora pedimos el alejamiento de los titulares del sector productivo dentro del directorio del INYM, Eduardo Tusinkievich, Juan Carlos Dimitrovich y Héctor Viale, quienes no se ajustaron a las necesidades del trabajador y del sector productivo".

En esta línea, sostuvo que "aquellos hombres que firmaron los viles valores en detrimento de los 15 mil productores no representan al sector dentro de un Instituto que fue creado en defensa del sector productivo y no del industrial. Lo que pasa es que estos últimos tienen mayor capacidad de otorgar dadivas que el sector productivo". Advirtió, asimismo, que la situación por la que atraviesa el sector es grave, porque "el productor hoy no puede educar ni compartir la mesa con sus hijos porque dependen de una cocina comunitaria. Ésto destruye la propiedad, la familia y todo por esta dirigencia que está recostada a favor de los grandes capitales" sentenció.

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