Los productores agropecuarios volvieron a la rotonda de las Rutas 5 y 30 en la última jornada del paro que llevó adelante la Mesa Nacional de Enlace desde el primero minuto del sábado pasado y que concluyó en la medianoche de ayer.
El secretario de Coordinación de Federación Agraria Argentina (F.A.A.), Juan Carlos Herrero, estuvo ayer en Chivilcoy y compartió la concentración con los productores locales y al dialogar con LA RAZON, manifestó que se aprovechó para llevar a cabo una reunión del Distrito IX, para tratar los temas propios y ver el avance del paro.
-¿Qué balance arroja este paro agropecuario?
-El balance es excelente no sólo por los resultados, porque no hay animales de Liniers, no hay embarques en los puertos y no llegan camiones, sino porque fueron los productores que a través de las asambleas realizadas en todo el país votaron que había que tomar esta medida y son los mismos los que refrendaron esas votaciones haciendo un paro de comercialización gigantesco.
-Lamentablemente el diálogo con el Gobierno no llegó...
-Ese es el problema. Hace más de un año tuvimos una entrevista con el ministro de Agricultura, Norberto Yahuar, y hasta la fecha nunca más una reunión. Creemos que vamos de mal en peor, porque la situación de los pequeños y medianos productores es caótica. Si el Gobierno se sentara a conversar y a intercambiar opiniones podríamos lograr cosas importantes.
Hace unos días una tonelada de trigo valía 2.400 pesos y una de soja $1.700. Así no se cuida la mesa de los argentinos, así se cuidan los negocios de los grandes que puedan tener un poco de trigo guardado. Estas barbaridades no pueden seguir ocurriendo en este país.
Perdimos 12 millones de cabezas y estamos pagando la carne como en Europa y es por una política equivocada. Desde Federación Argentina siempre hemos sostenido que es necesaria la intervención del Estado, pero en forma virtuosa y no caprichosa.
Este Gobierno ha tenido un récord, la siembra menor de trigo de los últimos 100 años. Cuando se sembraba con caballos y arado de tres rejas se producía más trigo que ahora. Esto el Gobierno debería entenderlo que no es un capricho de los productores, sino un problema de no previsibilidad que hace que no haya trigo, porque nadie va a sembrar para perder dinero.
-Lo que vale hoy el trigo simplemente es porque no hay en Argentina...
-Exactamente. En el sudoeste de la provincia de Buenos Aires donde el único cultivo que pueden hacer es trigo, los que hacen canje les están pidiendo a los productores cinco bolsas por una. Eso, a valores de hoy, equivale a aproximadamente 1000 pesos para poder sembrar.
Los productores trigueros no van a sembrar por dos motivos, porque no hay semillas y porque no hay expectativas de que el Gobierno respete lo que está prometido.
-¿No creen en la devolución de las retenciones a través del Fideicomiso?
-No, no le creemos porque lo mismo hicieron con el maíz y no cumplió. En realidad no se cumplieron ninguna promesa del Gobierno.
Yo no me olvido cuando hace 10 años Néstor Kirchner dijo que iba a reactivar los ferrocarriles y los productores agropecuarios han puesto más de 65 mil millones de dólares sólo de retenciones y no hay un ferrocarril que funcione. Nos estamos matando en las rutas no porque manejemos mal, sino porque tenemos las mismas rutas que estaban en el menemismo, pero con tres veces más de producción de granos transportados por camiones y no por trenes.
Nosotros queremos saber a dónde fue esa enorme cantidad de dinero de esta década, que la llamo década perdida, porque es una década ganada para los que ganaron mucho dinero.
El campo está cada vez más despoblado, hay más taperas y productores que no pueden seguir produciendo. Puede haber crecimientos en algunos sectores, pero no hay desarrollo. Nosotros queremos un campo con productores y no medir la cantidad de toneladas que se cosechan sino quién la produjo para empezar hablar de otro país.
-En caso de que no exista el diálogo, ¿cómo continuará el reclamo?
-De no haber diálogo nos están obligando hacer lo que nosotros no queremos. No nos gusta estar parados en la ruta, no nos gusta parar la comercialización, porque somos gente de trabajo y lo demostramos porque aún en estas condiciones seguimos trabajando. Se tendrán que tomar otras medidas.
-¿Cómo cuáles?
-No sé, las decidirá la Mesa de Enlace. Lo que el Gobierno tiene que entender que el disconformismo es muy grande porque el resultado de esta protesta es contundente. La gente respetó este paro a rajatabla. No puede cometer la torpeza de no escuchar.
-¿Volverán a las rutas?
-Lo decidirá la gente, pero desgraciadamente nada está descartado porque esta situación de ahogo no se puede prolongar indefinidamente, porque la gente se nos están cayendo en serio. Hay productores que acabaron de levantar la cosecha gruesa y ya están debiendo plata.
-¿La ganadería es el otro sector que sigue después del trigo?
-Sí, porque empezó la eliminación de vientres. Perdimos 10 ó 12 millones de cabezas y había empezado la recomposición, pero esto es un serrucho. Hoy vale mucho la hacienda y mañana no. En estas oscilaciones los productores más pequeños van quedando en el camino. Hoy en día cuando se ve una luz en el campo es porque hay un tambo o ganadería, donde hay soja no hay gente.
Acá hay dos víctimas y son los que no pueden fijar precios, los productores porque una vez que enterró la plata y cosechó tiene que pagar vendiendo al precio que está en el mercado, y el consumidor, que tiene que comprar al precio que se encuentra en la góndola. Los dos extremos de la cadena son los que se perjudican y hay gente que está haciendo fortunas inmensas. La leche está a dos pesos en el campo y en la góndola a 8. Quién se lleva esa diferencia, porque la leche no tiene un gran proceso de elaboración, prácticamente es pasteurizar y envasar.
Yahuar se dio cuenta de que hay problemas en la cadena, pero no se investiga a todos los eslabones para ver quién se lleva la plata, porque seguramente deben ser los amigos.


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