Productores, cada vez con menos rentabilidad

Productores, cada vez con menos rentabilidad

El precio al productor de peras y manzanas, muy alejado del valor en góndola, no le da sustento a la actividad y cae notablemente.

Las peras y las manzanas cada vez tienen menos competitividad en el exterior: este año se espera una cosecha de 907.000 toneladas en el caso de las manzanas y de 810.000 toneladas para las peras, pero buena parte de la fruta podría terminar sin cosecharse debido a las dificultades para colocar los productos en el mundo y la baja demanda en el mercado local. 

"Esto es el resultado de la pérdida de competitividad del sector, producto de la apreciación cambiaria y el aumento de costos", sostienen desde la consultora Abeceb.

 Los principales destinos de ventas eran Rusia y Brasil, pero debido a sus devaluaciones recientes las ventas a esos países mermaron. Rusia redujo un 44% sus compras de peras y Brasil, un 60% las cantidades de manzanas a principios de año. Quedarían así unos 400 millones de kilos de peras y manzanas sin cosechar.

En los primeros seis meses de 2015 se registró una fuerte caída en las exportaciones de peras a todo el mundo (-33%). En el período se exportaron sólo 221.000 toneladas, cuando en 2014 las ventas habían sido de 330.000 toneladas. 

El cierre final de las exportaciones de peras al mundo el año pasado tampoco fue mejor: 2014 finalizó con un total de 409.000 toneladas vendidas. Los productores tiraron su producción en la ruta: un poco por protesta, un poco por desesperación.

 En la actualidad, el precio por kilo al consumidor es de $ 16,83, pero el precio de origen es de $ 1,20 por kilo. 

En el medio prima la distorsión de precios: 12,95 veces más es la diferencia entre origen y destino, según CAME. Se estima que el consumo per cápita de esta fruta entre los argentinos es de 3,12 kilos por año, algo así como 15,6 peras anuales en promedio.

En el primer semestre del año las ventas al exterior de manzanas cayeron un 41% interanual: solamente se vendieron 64.000 toneladas. Durante el mismo período del año anterior se había vendido casi el doble, 109.000 toneladas.

 Y el cierre de 2014 fue de un total de 109.000 toneladas. ¿Manzanas podridas? El efecto de la mala performance en ventas no dejó otra opción que tirar la fruta: con exceso de stock e insuficiente respuesta del Gobierno, los productores desechan o arrojan su producción sobre el asfalto.

De los 400 millones de kilos que no están siendo recolectados y se pudren en los árboles (porque los productores afirman que el negocio no es rentable) alcanzarían para cubrir 45,97 veces el consumo anual per cápita de los argentinos de la "fruta prohibida", que es de 8,7 kilos por año, equivalentes a 43,5 manzanas.

 

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