Desde la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (APAMA), calificaron como “una desgracia y un desastre” la lluvia y el granizo que cayeron sobre la región. Estiman que afectó al 50% de la producción.
En una entrevista, el presidente de APAMA se mostró consternado ante el paisaje que dejó el temporal de viento, lluvia y granizo sobre los campos arandaneros. “Esto que vemos es un desastre en la zona de Yuquerí. Con plantas en el suelo y no queda fruta arriba. Las zonas de Villa Zorraquín y Colonia Roca también están muy dañadas”, graficó.
Así mismo subrayó que a los campos afectados “directamente no les ha quedado nada” y afirmó que en las recorridas que mantiene desde temprano “ví como en dos campos que están enfrentados, que tienen 2 millones de kilos, y que prácticamente no sé si vamos a tener frutas de calidad para exportar”. La temporada de cosecha comenzó hace apenas 4 días y el volumen de la fruta se encontraba aún en la planta.
Si bien las piedras de hielo fueron más pequeñas que en otras ocasiones, la cantidad fue determinante para las frágiles frutas y hojas del arándano
“El 90% de la producción estaba todavía arriba de la planta”, detalló Scordia, al mismo tiempo que indicó que para las economías regionales del país “creo que esto es muy grave y que el productor es quien más lo sufre”.
El representante de los productores enfatizó que a simple vista “si habíamos perdido un millón de kilos con las heladas el mes pasado, creo que ahora se pierden 2 millón de kilos más y esto puede significar una pérdida de mano de obra de 2.500 personas como mínimo directamente en cosecha”.
La zona de Yuquerí, que tiene el 27% de la producción está gravemente afectada. Otras zonas son Villa Zorraquín, Osvaldo Magnasco y Colonia Roca
Consultado sobre haber mantenido comunicación oficial con el ministerio y la secretaría de Producción, Scordia señaló que estuvo en contacto con personal del municipio “y estamos haciendo una rápida evaluación, para pasarle un informe rápido, porque creo que esto amerita moverse rápido. Estamos muy golpeados, desde hace 10 años no se había visto algo así”.
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