Unas 80 personas se reunieron para manifestar su oposición a la construcción de 500 viviendas en el predio de la calle Las Heras. La posibilidad de que colapsen los servicios públicos y el deseo de preservar el lugar como un espacio verde, entre los argumentos más recurrentes. Suscribieron un petitorio y pedirán una audiencia con el Ejecutivo y el Concejo.
Entre las expresiones más recurrentes se mencionó el temor a que los servicios públicos de la zona -muchos de los cuales ya operan con problemas- terminen colapsando por la demanda agregada que generarían las nuevas viviendas y la necesidad de preservar el predio como un espacio verde. "No nos oponemos a que se construyan las viviendas. De hecho, tenemos familiares que necesitan acceder a una casa, pero este no es el lugar apropiado", señalaron.
Otros vecinos expresaron su desconfianza en relación a los futuros habitantes de las viviendas y a la posibilidad de que los departamentos terminen siendo ocupados por gente de otros distritos. También se mencionó la incidencia que la urbanización de los terrenos podría tener en los desagües pluviales y los inconvenientes que podría acarrear en la circulación vehicular. "Cuando llueve esta calle se inunda de lado a lado. Una vez que estén las viviendas va a ser pero todavía", indicaron.
Los concejales Adriana Rosso (Frente para la Victoria) y Eraldo González (Unión Celeste y Blanco), dos de los cinco ediles que no acompañaron la propuesta, explicaron a los vecinos los pormenores de la votación que dio el visto bueno al proyecto. Finalmente se decidió suscribir un petitorio para solicitar una audiencia, tanto al Ejecutivo como al Concejo Deliberante. Además, entre los vecinos circuló un volante que condensaba los puntos principales: "Sí a la construcción de 500 viviendas. Sí a que todos puedan acceder a una vivienda digna. No a ubicarlas donde los servicios están saturados. No a la falta de planificación. No a la oportunismo sin pensar en un proyecto a futuro".

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