La mandataria consideró como una “responsabilidad pública” no “abortar a mitad de camino” los procesos políticos puestos en marcha por su gestión. De esta manera, un tanto indirecta, confirmó que su intención es ir por la reelección.
La definición la dio durante una entrevista concedida ayer a Radio Nacional Buenos Aires, en la que repasó algunos aspectos vinculados con sus primeros tres años de gestión al frente del ejecutivo fueguino.
Fabiana Ríos relató que los dos primeros años de gobierno resultan muy traumáticos, producto ello de complica situación social, política y económica en que recibió la Provincia.
Afirmó que desde la Legislatura, la oposición “había preparado todo para que me fuera horrible y me fue bastante horrible. Los dos primeros años fueron lo más parecido a una pesadilla”. Indicó que “se había armado una bomba con un reloj dispuesta a detonar a los 60 días. Las fechas se iban cambiando pero siempre aparecían nuevas bombas; estuvimos dos años sin presupuestos, con reducción en las alícuotas impositivas con baja en la recaudación y con el gasto creciente, así que fue duro. Se va acomodando pero fue durísimo”, afirmó.
Sostuvo que esas circunstancias la llevaron a tener que transitar “momentos que políticamente me golpearon mucho, con una gran pérdida de credibilidad”, pero “diciendo la verdad, entendiendo que el conflicto social no es delito sino una expresión de frustración, y tratando de resolver los problemas con esfuerzo” esa situación se fue revirtiendo y con ello el humor social hacía su gestión “esta cambiando”. De todas maneras dijo estar convencida que el ánimo social es siempre variable, por lo que comparó “a los procesos políticos de gestión con una carrera de resistencia en las que uno se cruza con muchos obstáculos” y no con “una carrera de 100 metros en los que uno arranca picando y llega rápidamente a la meta”.
En este proceso de largo aliento consideró que el signo que ha caracterizado hasta ahora su gestión “es resolver deudas de vieja data” entre los que mencionó la definición de los limites de la provincia; la equiparación impositiva para la industria fueguina respecto de Manaos (Brasil) y la aprobación del Fideicomiso Austral. En esa misma senda aventuró la posibilidad concreta de que comience en enero próximo la construcción de la planta de urea y en febrero se reactive la obra del puerto Caleta La Misión de Río Grande.
Encuentro con funcionarios nacionales
La Gobernadora mantuvo ayer diversos encuentros con funcionarios del Gobierno nacional.
Con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se abordaron cuestiones vinculadas con los convenios de asistencia financiera de la Nación a la Provincia. “También hablamos de algunas remesas de fondos pendientes en relación al Fondo Fiduciario de Infraestructura Regional y envíos de recursos pendientes del área de vivienda”, precisó Ríos.
También fue recibida por la Ministra de la Producción, Débora Giorgi, con la que dialogó sobre el crecimiento del parque industrial fueguino; los procesos productivos pendientes de autorización; la prórroga de decretos de autorización de nuevos proyectos productivos relacionados con notebooks y netbooks y la autorización de nuevos proyectos, entre otros temas. También se conversó sobre las licencias no automáticas de las textiles. Tras el encuentro, la Gobernadora indicó que Giorgi le ratificó que “el Gobierno Nacional defiende la industria y los puestos de trabajo, y que está dispuesto a acompañar todo lo que haga falta para que esto suceda”.
Vinculado con el tema industrial, Ríos también visitó a la Directora General de Aduanas, María Ayerán, para plantear la necesidad de agilizar los trámites aduaneros para el ingreso de insumos.
“La intención es trabajar con todos los actores para ver la forma de aceitar los mecanismos para acompañar el creciente desarrollo industrial que vive la provincia y que requiere de mayor celeridad, controles y operatividad en el movimiento de cargas”, explicó Ríos. Precisó que la agilización reclamada “no va en desmedro de los controles” que ”deben seguir existiendo”, pero propuso que se pongan en marcha otros mecanismos de verificación como las aduanas domiciliarias, para “descomprimir el puerto”.
En la oportunidad se acordó, además, que la próxima reunión del Consejo Consultivo de Aduanas sesione durante el mes de febrero en Tierra del Fuego, con la participación de representantes de empresas, sindicatos y funcionarios nacionales y provinciales.
Ríos sostuvo que ”todos los actores involucrados en este proceso hicimos una autocrítica y entendemos que hay que mejorar el servicio para agilizar las prestaciones”. La mandataria destacó la ”buena predisposición” de los distintos sectores para ”ver los errores” y ”la perspectiva de mejoramiento en la prestación de los servicios”.
Aclaró que la agilización de los trámites aduaneros que requiere el crecimiento del parque industrial ”no va en desmedro de los controles” que ”deben seguir existiendo”, pero propuso que se pongan en marcha otros mecanismos de verificación como las aduanas domiciliarias, para ”descomprimir el puerto”.
Ríos acordó con Ayerán que la próxima reunión del Consejo Consultivo de aduanas sesionará en febrero en Tierra del Fuego, con la participación de representantes de empresas, sindicatos y funcionarios nacionales y provinciales.



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