Duró casi una hora. Pidieron por el trabajo y por los difuntos. Emoción, en las diez cuadras del trayecto.
Cincuenta personas de la Cruz Roja, San Luis Solidario, Seguridad Vial y Seguridad Comunitaria se acomodaron frente a la capilla para custodiar la zona. Eran los preparativos. En la calle Sarmiento y Emilio Di Pascuo, un hombre ofreció pañuelitos para saludar al Cristo. Cada uno costaba cuatro pesos y tres por diez. Al cierre de la caminata, todos levantaron el trapo para despedirlo.
A las 15:26 llegó Ponce con sus funcionarios municipales a la parroquia. Dos pibes acomodaban las rosas blancas y rojas para adornar la figura. El ministro de Educación Marcelo Sosa y el subsecretario de Transporte municipal Mariano Estrada le sacaban fotos con sus celulares a los momentos previos. Un rato después llegó Poggi y Rodríguez Saá.
El padre Pedro Erazo se preguntaba “qué hace este muchacho acá” mientras observaba las vueltas nerviosas de un perro de porte pequeño que luego descansaría acostado en la mitad del salón. El párroco Luis Paredes bajó la imagen del Cristo. El camino estaba liberado mientras sonaba la marcha de Malvinas, magníficamente ejecutada por la banda de la Policía.





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