A falta de tapa pusieron un tambor. El caño maestro de las cloacas estaría obstruido y en la casa de una vecina flotan los excrementos del vecindario. En El Pinar, el agua de lluvia acumulada aisló a dos familias.
La desprolijidad forma parte de un problema mayor que afecta a algunos vecinos. Susana, por ejemplo, tiene la casa a metros de la boca de tormenta. En diciembre, tuvo un serio problema con las cloacas. Frente a la negativa de la Municipalidad de revisar el caño maestro ante la sospecha de que estaba obstruido en algún tramo, debió romper la red domiciliaria. Un gasto impensado y en vano pero que le insumió 1.500 pesos: la cañería domiciliaria se encontraba en perfectas condiciones.
El problema entonces estaba en el caño maestro que nadie se hace cargo de destaparlo. Aparentemente, en Servicios Sanitarios argumentaron no contar con unas varillas que, en cambio, posee Cooperativa Eléctrica. Pero como la relación entre la Cooperativa y la Municipalidad no estaría atravesando su mejor momento, el elemento que necesitaría Servicios Sanitarios para destapar las cloacas no se lo cede, mientras los vecinos deben convivir con los líquidos cloacales en la superficie.
"Cuando llueve, la cloaca funciona como desagüe pluvial. El caño se llena y sale por el interior de mi casa. Tengo el lavadero lleno de excrementos de todos los vecinos y en la vereda de afuera. Cuando llueve, tapo la rejilla del lavadero como puedo y la cámara séptica si no el agua cae toda a la vereda", contó Susana a EL CIVISMO luego de haber efectuado tres reclamos sin éxito ya que en Servicios Sanitarios se desligan del problema manifestando que el problema le corresponde a la vecina porque todo sucede dentro de su vivienda.
A todo esto, debe contemplarse el riesgo letente que implica el tambor en la esquina. Los días de fuertes lluvias, el agua ejerce presión sobre el tacho y éste flota por la calle dejando un hueco donde debería haber una tapa de acero.
"Así las cosas al día de hoy la situación se ha agravado, ya que además del peligro para los vecinos de que ocurra un accidente fatal con la cámara abierta, las lluvias torrenciales recientes inundan dicha cámara actuando la misma como desagüe pluvial y ante el taponamiento de la red cloacal pública, los desperdicios se introducen en la red sanitaria de mi casa ocasionando desbordes internos del flujo cloacal con el peligro de infección y posibles enfermedades", agregó Susana.
"Soy una ciudadana que nunca le debí un peso a la Municipalidad porque pago anualmente. ¿Por qué tengo que recibir los malos tratos de Servicios Sanitarios que dicen que el problema es mío y no de ellos pero no te dejan explicarles?", se pregunta mientras el problema sigue sin ser solucionado.
En El Pinar sólo faltan gondoleros
Febrero es mes de carnaval. Los vecinos del barrio El Pinar sólo tienen que ponerse la careta. Agua no les va a faltar. Denominado hace algunos años por EL CIVISMO como "La Venecia de Luján" debido al agua que se acumulaba en sus calles y zanjas, las últimas lluvias reavivaron un viejo y crónico problema.
Liliana Lino, residente en este barrio aledaño a la localidad de Cortínez, escribió a este medio: "La falta de mantenimiento de la alcantarilla, la falta de obras y el abandono por parte de quien le corresponda, hicieron que hoy tengamos el agua casi al límite de las casas. Dos vecinos quedaron totalmente aislados, sin poder salir de sus casas, situadas frente a la ruta 7 sobre la calle Colectora y el resto de los que vivimos en la calle Las Tipas con el agua en la vereda (por ahora). Vemos correr el agua, es cierto, pero muy lentamente, y queda estancada en la alcantarilla que cruza las vías del ex ferrocarril San Martín y allí ya está subiendo a la calle. Esto significa que en los próximos días tendremos más mosquitos, debido a la laguna que se va a formar. Es de esperar que según los pronósticos meteorológicos continúen las lluvias durante los 2 o 3 meses siguientes. ¿Tendremos que invertir en botes para poder salir de nuestras casas?".
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