Esa cifra, equivalente a un séptimo del presupuesto provincial, es lo que la empresa de juegos dejaría de ganar si avanza la licitación que impulsa el gobernador interino; Capitanich no está de acuerdo y pidió en las últimas horas que se frene todo; Bacileff muestra un llamativo apuro por aprobar una medida con gran rechazo político.
El intento de privatización -ya licitado y en vías de adjudicación- de un casino y las salas de juego del interior provincial por parte del gobernador suplente Juan Carlos Bacileff Ivanoff significaría una pérdida de ingresos limpios de hasta $4.500 millones para Lotería Chaqueña.
En pocas palabras, modificar el actual régimen representaría una caída inexplicable en los fondos que son destinados a fomento del deporte, la cultura y ayudas sociales en tanto que la medida que craneó Bacileff no tiene sustento lógico alguno porque desde hace años es altamente rentable para el Estado administrar las salas de juego del interior.
La polémica iniciativa -impulsada ya casi en soledad por el mandatario sustituto- encontró rechazo en gran parte del arco político oficialista y empleados de la empresa ya que las pérdidas o al menos el dinero que dejaría de ingresar a las arcas de Lotería no resiste comparación alguna con la inversión que ofrecen las concesionarias para hacerse cargo del sistema durante los próximos 20 años, nada más y nada menos.
Una estimación realizada por LA VOZ DEL CHACO a partir de los últimos cuatro balances de la empresa indica que, haciendo una proyección en base al incremento registrado en 2011 y 2014 en las utilidades netas por los ingresos en salas de juego del interior, Lotería podría perder hasta $4.500 millones, una cifra equivalente a una séptima parte del presupuesto provincial general o la masa salarial de casi cuatro meses de la totalidad de los empleados públicos.
En las últimas horas, pudo saberse de un claro y enérgico rechazo del jefe de Gabinete y gobernador en licencia Jorge Capitanich a la iniciativa de Chiyo. «Frenen todo», habría sido la orden impartida desde Buenos Aires. Es que lo que pretende Bacileff va a todas luces contra el método de gestión de Coqui en Lotería desde que asumió en 2007, de administración estatal de todos los ingresos vía juegos y casinos.
Sin embargo, acá en Resistencia, Bacileff y quienes están al frente del proyecto de privatización -que incluye la concesión del casino de Presidencia Roque Sáenz Peña y de la totalidad de salas de juego del interior- parecen no haber tomado nota: Chiyo está más apurado que nunca en cocinar la iniciativa y concretarla.
La propuesta de que manos privadas se hagan cargo del juego oficial en el interior consta básicamente de una inversión de $600 millones y la construcción de dos hoteles y dos estadios de básquet para llevarse todas las ganancias durante los próximos 20 años, es decir hasta 2034, con la posibilidad de extender el contrato por un plazo idéntico.
Sin embargo, si se cotejan esos números con la proyección de ingresos si es la propia Lotería la que continúe administrando directamente el sistema, no existiría ningún tipo de necesidad lógica de traspasarlo a un operador privado.
Es que en el peor de los casos, es decir, si se estanca la recaudación en las salas de juego y el casino de Sáenz Peña, algo impensado ya que año a año se registra un incremento de cómo mínimo un 20%, Lotería estaría ingresando $400 millones por sobre la inversión de $600 ofertada.
Paralelamente, existe otro dato insoslayable a la hora de poner en la balanza el cambio que motoriza Bacileff. En los últimos cuatro años y medio, las distintas presidencias de Lotería impulsaron la construcción de dos hoteles (el de Castelli y la remodelación casi total del de Sáenz Peña), los baños termales, y al menos seis estadios de basquetbol. Tampoco hay que dejar de tener en cuenta que Lotería posee una política de abrir gradualmente los reductos de juego, de manera de no «liberalizar» la actividad, algo que no estaría a cobijo en manos privadas.
O sea que, también proyectando estos logros a 20 años, en el Chaco podrían construirse una decena de hoteles y 30 complejos deportivos basquetbolisticos contra los apenas dos pares que pretende edificar hasta 2034 Bacileff con su privatización.
Quien salió a explicar -y defender- el proyecto de Chiyo fue el actual presidente de Lotería, hombre cercano a Bacileff y precandidato a intendente de Castelli, Néstor Rolhaiser, quien dio detalles poco profundos respecto a la licitación.
Por ejemplo, en ningún momento fundamentó en qué se basa el objetivo de privatizar el sistema cuando desde hace años viene dando ganancias, la empresa no tiene problemas con los sueldos de los trabajadores y ni siquiera peligran las fuentes laborales, sino todo lo contrario.
Rolhaiser, entre otros datos, se limitó a decir que era necesario que Lotería modernice las salas para fortalecer turística y comercialmente a la provincia. Sin embargo, nada explicó respecto del actual funcionamiento y rendimiento del sistema que el mismo administra y que da ganancias año a año.
Insólito escape de fondos y financiamiento
LA VOZ DEL CHACO realizó una breve proyección sobre el rendimiento que tendría Lotería en los próximos años en caso de que los ingresos por salas de juego del interior y el casino termal sigan bajo su órbita directa, es decir, si no pasa a manos privadas como quiere Chiyo.
En un escenario basado en los incrementos obtenidos por la empresa en los últimos cuatro años, donde fue incrementando en más de 20% las ganancias interanuales, Lotería se perdería de ganar unos $4.500 millones entre 2015 y 2034.
En cambio, si se avanza con la idea de Bacileff Ivanoff, la empresa recibiría casi $600 millones por abrir la concesión a una privatización. Es decir, quedaría $3.900 millones debajo de lo que sin modificar una coma en la ley de juegos vigente permite ingresar al Estado. No hay comparación posible entre uno y otro escenario y sería ilógico e inviable por donde se lo mire propiciar desde el propio Estado un cambio de administración.
En 2014, Lotería obtuvo por el manejo de salas de juegos y el casino de Sáenz Peña utilidades brutas por un valor de $150 millones, de las cuales $60 millones quedan como netas, excluyendo sueldos de los trabajadores, impuestos y gastaos de funcionamiento. Tomando en cuenta que el promedio de incremento interanual registrado desde 2011 a esta parte fue del 25%, este matutino realizó una proyección «conservadora» y calculó los ingresos para 2015 en base a un aumento pero del 20%. En ese escenario, Lotería verá este año ingresos brutos por $180 millones, lo que se traduce en una pérdida –si se concesiona a un privado- de los primeros $33 millones.
Proyectando, y teniendo en cuenta el crecimiento del canon -actualmente fijado en 25% pero que por ley en 2034 será del 34% dado su incremento porcentual- para el final de la privatización que pretende Chiyo, Lotería habrá dejado de ganar $4,4 mil millones.
Mongeló: «Es un retroceso»
El diputado nacional y precandidato a gobernador, José Mongeló, expresó ayer su rechazo total y absoluto a la privatización de los juegos de azar en el Chaco por parte de Lotería Chaqueña. «Porque no sólo es la pérdida millonaria del Estado, sino que va en contra a lo gestionado por (Jorge, gobernador en uso de licencia) Capitanich», agregó.
Mongeló remarcó que «este acto es, sin dudas, un retroceso total a la instancia que se había conseguido desde la gestión de Capitanich. Donde el Estado, nuevamente, regulaba y sostenía la función de Lotería Chaqueña; la que se constituía en un pulmón social, deportivo y cultural».
«Incluso, el rol de la Fundación Chaco Solidario, era innovador en materia de ayuda directa a los sectores más desprotegidos. Y es por eso, más que nunca, que debemos reivindicar el valioso rol social de la Lotería, y la disuelta Fundación que fuera creada por Capitanich para canalizar ayudas con fondos de esta institución», remarcó. El precandidato a gobernador argumentó su rechazo diciendo que «leo los argumentos oficiales y sólo sostienen que se va a recaudar más, cosa que no es cierta».



Comentá la nota