3 años de prisión por el robo al Obispado

3 años de prisión por el robo al Obispado

La condena es en suspenso porque un agravante no fue acreditado.

Héctor Gabriel Vargas fue condenado a 3 años de prisión en suspenso por el violento robo al Obispado.El fiscal había solicitado la pena de 5 años y 6 meses sosteniendo la acusación en su contra, mientras que la defensa requería la absolución por el beneficio de la duda. Además, se pidió que se investigue por falso testimonio a la testigo de apellido Romero, que habría cambiado sus dichos a favor del imputado con respecto a lo declarado en la instancia de instrucción. 

El pedido del fiscal Ruben Carrizo se centró en el croquis que fue encontrado en la casa de Vargas, cuya inscripción fue cotejada y se confirmó que era de puño y letra del único imputado que tenía la causa. 

Cabe mencionar que de los dos agravantes que tenía la causa por “robo doblemente agravado” por ser en poblado y en banda además del uso de arma, el juez sólo estimó la primera mientras que la pena se apaciguó al no quedar debidamente probado que había un arma de fuego. 

Asimismo, Palacios ordenó que se investigue a la testigo Patricia Romero por falso testimonio, la cual había sindicado a Vargas como uno de los autores del robo en un principio de la investigación, y luego la mujer, que era en ese entonces personal de maestranza, le habría informado dos meses antes que el Obispado iba a ser blanco de un atraco según los dichos del cocinero, que con su declaración logró llevar a los pesquisas hacia Vargas.

Por su parte, Luciano Rojas, quien se inclinó por la absolución del ahora condenado, se mostró satisfecho con el resultado de la sentencia puesto que su defendido “sale en libertad pero con algunas restricciones”, mientras tanto espera la lectura de los fundamentos para analizar cuáles fueron los motivos para que Vargas sea condenado.

Para el defensor no había pruebas de que el arma haya existido, por eso solicitó el cambio de calificación de la causa que finalmente fue concedido por el juez a la hora de la sentencia.

Los hechos

El 27 de septiembre de 2012, aproximadamente a las 17, tres individuos armados y con el rostro cubierto irrumpieron en la sede episcopal ubicada en calle San Martín entre Rivadavia y Salta, donde se hicieron con un botín de aproximadamente 60.000 pesos en efectivo.

El dinero sustraído pertenecía a lo recaudado en la colecta anual “Más por menos”. 

Meses después de ocurrido el hecho, Vargas se presentó espontáneamente en la sede de Fiscalía y fue imputado.

Comentá la nota