Las complejidades que afronta el Hospital Pedro Moguillansky en su funcionamiento fueron los temas que se abordaron ayer en la reunión que realizó el Consejo de Salud, destacándose el relacionado con una inseguridad que se ha manifestado en una sucesión de robos e intentos de asaltos que pudieron haber tenido consecuencias mucho más serias.
La vehemencia con que se plantearon algunos temas caracterizaron el tono de la reunión, donde el punto clave fueron las carencias en cuanto a brindar la seguridad que amerita un lugar que está abierto todo el día y al que concurre mucha gente.
El portavoz de los empleados, Oscar Contreras, comentó a este diario que “ese es un tema puntual. No se puede brindar seguridad en un hospital que sólo cuenta con un policía en la sala de guardia y el resto queda a cargo de un empleado por turno, que además no está capacitado para una tarea de semejante riesgo donde se necesita más personal”.
En este sentido, contó el caso que atravesó un empleado hace pocos días cuando tras abandonar su turno se topó a poco de trasponer la puerta del hospital con un delincuente que intentó robarle una campera. “Por suerte atinó a defenderse y evitar ser despojado de su prenda”, dijo Contreras.
Se sabe, además, de la existencia de denuncias por otro tipo de sustracciones, particularmente de bicicletas que muchos que concurren para ser asistidos en el hospital y se encuentran a la salida con la desagradable sorpresa.
Más carencias
Otros reclamos planteados por parte del personal estuvieron referidos a otras áreas del hospital donde, según apuntó Contreras, “también falta personal, lo que hace que un hospital de tanta complejidad se vea impedido de funcionar por esas carencias”.
En conclusión, se decidió insistir con el pedido de soluciones a las autoridades del Ministerio de Salud, en tanto que para el lunes quedó acordada una nueva reunión del Consejo de Salud a fin de evaluar si hay algún tipo de respuestas desde Viedma a estos reclamos.
Comentá la nota