Con el primer embarazo in vitro el sueño de una nueva vida se hizo realidad en Concordia

Con el primer embarazo in vitro el sueño de una nueva vida se hizo realidad en Concordia

Augusto, será el nombre del bebé, que nacerá en unos días en nuestra ciudad. Serán sus papás María Lara Candia y Sergio Cardozo quienes acudieron al CERFH, Centro de Estudios de Reproducción y Fertilidad Humana, donde la doctora Graciela Degani intervino en el diagnóstico y tratamiento de la primera fertilización realizada en Concordia.

Pasaron siete años de casada y no podía quedar embarazada. Fui al ginecólogo y luego de varios intentos no lo lograba, entonces él no pierde tiempo, y me deriva a la doctora Graciela Degani ,me hace un estudio en que diagnostica una endometriosis, se me habían obstruido las dos trompas y tenía que ir a cirugía, ella me opera, no pudo desobstruirlas y la única solución era cortarlas y prepararme para la fertilización».

La operación se realizó en agosto de 2013 y en noviembre ya estaba embarazada. María relata que la doctora, además de todo su conocimiento médico, la calidez humana que ha tenido fue fabulosa.

«Desde que me operé, hasta todo el proceso que uno tiene que hacer, que para la mujer es importante y difícil, se necesita por un lado, que la pareja esté al lado de uno, pero la doctora también fue parte importantísima en este proceso».

Para Sergio, su mayor preocupación era contenerla a ella, el tratamiento necesita de muchas estimulaciones hormonales, porque a su vez, los óvulos tienen que tener determinado tamaño para poder ser preparados y sacados, lo cual en dos oportunidades no llegaron a la medida ideal, cada vez que llegaba ese procedimiento de medidas ecográficas, «si no se llegaba, era un mes más de ansiedad, de tensión» y el mayor temor que se tiene «es el fracaso».

«La ciencia, la parte humana está presente, pero hay un punto en que los médicos llegan hasta poder transferir el óvulo fecundado y ahí prácticamente hay un puente que es casi como un vacío donde ya la voluntad, es para los que somos creyentes, Dios. Porque de ahí en más quedás con la esperanza a ver qué sucede, a veces son diez a doce días hasta hacerse los análisis, que te puedo asegurar que hacés todas las cosas que tenés que hacer, pero la cabeza la tenés puesta en eso», comenta Sergio que igual que María, también es médico.

Además sabiendo que en general en el primer intento no se tiene la suerte o la bendición de quedar con el embarazo, siempre es en el segundo, tercer intento y cada caída la mujer la vive como una frustración. 

«Lo que yo viví cuando ella se hizo los análisis hasta recibir el informe hormonal, es como que me saqué una mochila de encima, porque se podía perder el embarazo y había que sostenerla porque es una situación muy sensible a flor de piel.

María y Sergio van a todos los controles juntos, porque saben cómo es el procedimiento desde que se hace la fertilización, se ven las fotos hasta de cuáles serán los óvulos que van a ser transferidos, todo está rigurosamente controlado. Los nuevos papás comentan que en el transcurso del proceso les tocó estar con otras parejas con distintas situaciones de vida, en una oportunidad, eran seis parejas que si bien no se conocían», pero con las miradas no había mucho que explicar, por ahí nosotros tenemos la facilidad de entender determinadas cosas por el hecho de ser médicos y es como todo, cuando entrás en un grupo, empezás a ver más gente en la misma situación y gente de muy corta edad», dijo Sergio.

La pareja comentó, además, que ya se había inscripto para adoptar, tenían todo presentado en el juzgado, pero reconocieron que las vías de adopción son un poco largas. María está cursando el último mes de embarazo y desde el principio estuvo todo perfecto. Quieren agradecer a la obra social, IOSPER, que les ha brindado todo sin el mínimo gasto, desde la operación hasta el tratamiento completo. 

Desean fuertemente que otras parejas más puedan tener la misma posibilidad y además que puedan disfrutar «del grupo humano del Centro de la doctora Degani, donde te sentís contenido y no hay más que agradecimiento».

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