El primer efecto: la renuncia del ministro de Justicia

El primer efecto: la renuncia del ministro de Justicia

Alberto Ruiz Gallardón, de 55 años, fue el gran impulsor de la ley. Antigua estrella del PP, dejó todos su cargos.

Mi vida política la debo dar por agotada ”, admitió un mustio Alberto Ruiz Gallardón, de 55 años, gran estrella del Partido Popular, ex progresista, ex presidente de la Comunidad de Madrid y alcalde de Madrid. Máximo impulsor de la reforma antiabortista, que volvía a penalizar la interrupción del embarazo, Gallardón anunció su humillante retiradacuatro horas después de que Mariano Rajoy anunciara que retiraba la ley porque no había logrado ningún consenso con otras fuerzas políticas.

El ministro de Justicia informó que renunciaba a su cargo, dejaba todos sus cargos partidarios y su banca como diputado. Gallardón precisó que su entusiasmo por la ley antiaborto seguía el compromiso político de su partido. “Yo asumí el compromiso de reformar la ley del aborto como consecuencia del encargo de responsabilidades que se hizo en el Gobierno a comienzos de legislatura. Lo hice de acuerdo con lo que había sido la doctrina de nuestro partido y con el criterio establecido en el recurso de inconstitucionalidad de nuestro partido contra la ley (socialista) de 2010”. En una palabra, Gallardón está convencido de que sólo trabajo en favor de un proyecto que contaba con total apoyo del gobierno y ahora ha sido desautorizado. La oposición a la reforma que volvía a penalizar el aborto y no preveía recursos por la malformación del feto ha ido creciendo imparable. A este rechazo social se une el miedo electoral, los sondeos que maneja el PP hace meses y revelan una caída de los votos para las cruciales elecciones autonómicas y municipales de mayo del año que viene.

Los especialistas demoscópicos del PP, que son muy escuchados, advierten que la oposición a la reforma de la ley que aprobaron los socialistas tiene mucho que ver con la caída del caudal electoral. También incide, y mucho, la crisis que ha paralizado la economía y no produce una caída significativa del desempleo. Por el contrario, los últimos registros indican un aumento de la desocupación.

En los últimos comicios parlamentarios europeos, los votos populares y socialistas cayeron en picada dando por terminado el bipartidismo que ha dominado el mapa político español desde la transición. Los comentarios, ayer, indicaban que una vasta mayoría entiende que Rajoy echó a Gallardón sin vueltas.

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