Primer SOS del botón antipánico

Una mujer lo activó cuando su expareja quiso atacarla en la calle. El hombre se dio a la fuga, pero la Justicia ordenó su captura.

El pedido de auxilio de una mujer que fue atacada por su expareja quedó grabado en el 101, prueba que consideró la fiscal Betina Croppi para librar la orden de detención del hombre.

Se trató de la primera experiencia “real” del botón antipánico, que ayer a la mañana debutó cuando una mujer que está en el grupo de riesgo lo activó.

Además de enviar el pedido de SOS al 101, la mujer activó la grabación en línea: “Soltáme, hijo de puta”, escucharon los policías en el cuarto piso de Jefatura, donde funciona el 101. El sistema ubicó a la víctima: caminaba por una calle al oeste de la ciudad de Córdoba.

Con este audio, la fiscal Croppi confirmó que la expareja de la víctima había violado la orden de restricción que pesaba contra él, por lo que se dispuso la captura. “Se escuchó nítidamente que el hombre atacaba a una de las mujeres del grupo de riesgo”, confirmó Daniel Passerini, ministro de Desarrollo Social, responsable político de la puesta en marcha del botón antipánico.

Estos equipos comenzaron a entregarse el lunes de esta semana a un grupo preseleccionado integrado por mujeres, vecinas de la ciudad de Córdoba, que habían sufrido graves amenazas o lesiones.

La primera tanda de botones antipánico ya se completó, en base al listado de 60 mujeres que la Justicia provincial pasó al Ministerio de Desarrollo Social.

300 más. Ayer, Passerini anticipó que dentro de 10 días comenzarán a distribuirse los equipos restantes. Serán entre 250 y 300 víctimas de violencia doméstica bajo esta protección de “consigna electrónica”.

El botón antipánico envía una señal de posición por minuto. Y avisa en “rojo” cuando esa señal no fue enviada por distintas razones (por ejemplo si se quedó sin batería o bien la poseedora lo apagó).

Ayer, el equipo se activó cuando la mujer apretó la tecla SOS: los móviles demoraron tres minutos en socorrerla, pero el atacante ya había huido. Luego se dispuso su detención, que hasta el cierre de esta edición no se había concretado.

“Aunque el agresor se escapó, el botón permitió salvarle la vida a una mujer y aportar una prueba clave: la grabación del ataque, que confirma la violación de la orden de restricción por parte del victimario”, agregó Passerini.

Agresión grabada. El equipo permitió grabar en tiempo real el audio del momento de la agresión. La Justicia lo usó como prueba.

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