La dispersión de la oferta electoral del Frente Cívico y Social -que irá a las primarias del 14 de agosto con tres listas distintas- genera críticas pero también adhesiones de los propios dirigentes del sector.
El histórico dirigente radical consideró que todas las propuestas electorales del FCS son buenas, aunque prefirió no pronunciarse por ninguna e insistió con la necesidad de fortalecer la alianza tras la derrota electoral.
Por su parte, el intendente chacarero, Gustavo Roque Jalile, precandidato a diputado nacional por una de las tres listas que compiten dentro del FCS, defendió su participación al señalar que la nueva ley electoral es la que permitió que se concreten las internas como mecanismo de selección de candidatos, algo que era un reclamo histórico del sector.
"Seguimos siendo coherentes con la premisa de que los candidatos deben salir de internas y por eso participamos. Las internas no debilitan a nadie y el voto del afiliado o del ciudadano pone a cada uno en el lugar que se le decide dar", simplificó Jalile en declaraciones a Radio Ancasti.
Se mostró optimista con que su propuesta triunfe en la compulsa primaria de agosto, imponiéndose a la lista que impulsa a Renato Gigantino y a la propuesta "peronista" que encabeza Mario Marcolli.
Por su parte, el ministro de Gobierno y vocero del Ejecutivo, Javier Silva, consideró "saludable" la triple oferta electoral que ofrecerá el FCS en agosto. "Esto es una situación de reacomodamiento propia de cualquier alianza o partido tras una derrota electoral" y opinó que el hecho de que haya alternativas demuestra que "hay interés por seguir estando y seguir siendo la herramienta transformadora de Catamarca". Reiteró que ninguna de las tres ofertas fue bendecida por el Ejecutivo y destacó que "el votante tendrá que decidir cuál es la mejor opción para refundar el FCS".
Para algunos, la dispersión de ofertas es propia del reacomodamiento tras la derrota electoral.


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