Los dos precandidatos avanzan en su campaña de cara a la votación del 29. El ministro de Jaque intenta despegarse de la minería y dice que quienes lo critican son demagogos. Su rival ahora apuntó al alza de la mortalidad infantil en Mendoza para criticar la gestión.
Pérez, metido en la campaña de cara a la interna que se hará el próximo 29, en la que busca transformarse en el candidato a la gobernación del PJ con el apoyo de buena parte de la estructura partidaria, eludió expresar su opinión a favor o en contra del proyecto San Jorge, que pretende extraer oro y cobre en Uspallata y cuyo futuro se define en la Legislatura por estos días.
Aprovechando precisamente esta circunstancia, Pérez tiró la pelota a los legisladores, porque son quienes "tienen la responsabilidad de aceptar o no si sigue adelante" el emprendimiento, y agregó: "Todo lo demás son declaraciones demagógicas".
Pérez acusó a quienes le achacan su incondicionalidad con la minería y sostuvo que él siempre bregó, con un sentido genérico, por "la diversificación de la matriz productiva de la provincia".
A partir de ese punto, el precandidato se lanzó contra los intendentes de San Carlos y de Godoy Cruz, el demócrata Jorge Difonso y el radical Alfredo Cornejo, respectivamente. "Esto es una cuestión tendenciosa y política de quienes hacen frases marketineras. No vi a Cornejo ni Difonso en la audiencia pública (por San Jorge) y era el momento oportuno para expresarse pública y políticamente", les endilgó.
Por otra parte, Pérez, minimizó la posición de Sancho dentro de la estructura partidaria: "Son proyectos diferentes a pesar de que lleva lista espejo. Ha tenido que optar por eso seguramente por la falta de militancia y candidatos".
La otra campaña
Así como Pérez hace campaña mostrando las obras de la gestión Jaque, que también considera en parte suyas como ministro de Infraestructura, su oponente interno, Sancho, hace su propio recorrido. Ayer, se reunió con el médico Abel Albino, fundador de Conin, la ONG que lucha contra la desnutrición, y aprovechó la oportunidad para castigar al peronismo que gobierna por el aumento en el índice de mortalidad infantil.
"Uno de los indicadores que demuestra la efectividad del sistema de salud es precisamente el de mortalidad infantil. Es inadmisible que una provincia con el desarrollo relativo de Mendoza no ataque sus causas y no evite la desnutrición infantil. En 2010, murieron 391 menores de un año en la provincia", señaló para hacer foco en un dato que la semana pasada el Gobierno debió salir a explicar.
"Por eso -continuó- es prioritario que en forma urgente Mendoza desarrolle y ejecute un programa público integral en este sentido. Es un deber indelegable del Estado garantizar el derecho a la alimentación de toda la ciudadanía. Es hora de empezar a cumplir".
Sancho firmó un acuerdo de lucha contra la desnutrición infantil con la Fundación Cooperadora para la Nutrición Infantil (Conin) que preside Albino y la Asociación de Trabajadores de la Sanidad de la Argentina, un gremio que lo apoya en la interna. "La lucha contra la desnutrición compete esencial y directamente al Estado", enfatizó.
Precisamente, ayer, el propio gobernador Celso Jaque habló del índice de la polémica, aunque refiriéndose a las críticas opositores y sin esperar que desde su propio partido lo atacaran por este tema. El mandatario apeló a un viejo argumento: la fallida declaración de emergencia en salud. De paso trasladó la responsabilidad a sus críticos.
"Yo recuerdo que una de las leyes que no logré que me aprobaran en la Legislatura fue la emergencia en salud, justamente porque planteaba las graves falencias que tiene el sistema. No lo logramos porque, según la oposición, estaba toda la salud bien", enfatizó.




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