Se pronunció a favor de “la oportunidad” y para que la Provincia se ahorre el pago de comisiones al Banco Nación. El Gobernador quiere discutir la propuesta antes de las elecciones y teme que la iniciativa sea “obstaculizada por la oposición”. Sus argumentos.
"Algunos califican de oportunista la idea y nosotros estamos convencidos de que sí, que es muy oportuna”, afirmó categóricamente el gobernador Francisco Pérez y argumentó con una larga lista de “ventajas” la existencia de un banco provincial. Señaló que la actividad financiera es la que más creció los últimos diez años en el país, que los prestadores del Estado estarían obligados a operar con esta entidad, que los mendocinos hoy no pueden acceder a créditos y que el año que viene vence el contrato de concesión con el Banco Nación y “no sería bueno negociarlo en medio de una contienda electoral”.
“Hay grandes debates en la Provincia que muchas veces no se dan por algunos personajes de la oposición que creen perjudicar a un Gobierno. Y no se dan cuenta de que el Gobierno pasa y las discusiones que no se llevan adelante, perjudican a los mendocinos”, manifestó el mandatario en Vista Flores, donde presidió ayer la inauguración de una planta cloacal. Como ejemplos de debates “obstaculizados”, sacó a relucir el presupuesto y la reforma constitucional.
Pérez invitó a discutir la propuesta como una herramienta crediticia provincial, tal como funciona hoy el Fondo para la Transformación y el Crecimiento, que ha otorgado más de cinco mil créditos a pymes locales. “Después -dijo- se definirá si es un banco mixto, cien por ciento estatal o analizaremos las experiencias de otros bancos provinciales”.
“Por cada operación que hace un agente estatal, el Nación cobra una comisión. Algunos se animan a hablar de un ingreso de 500 millones. Yo no sé si son 500, 1.000 o dos mil millones, pero sería dinero que se podría volcar al aparato productivo local”, expuso Pérez. Y enseguida volvió a arremeter contra los opositores: “los que defienden las autonomías provinciales ante la Nación, son los mismos que hoy se oponen a que tengamos una autonomía financiera y no dependamos del Banco Nación”.
Respondiendo a críticas vertidas sobre el tema, el Gobernador mencionó “no vamos a abrir una fábrica de empleados públicos” y apuntó a la tecnología y al excelente recurso humano que sale de las universidades para cumplir estos roles.
“Los mendocinos somos lo demasiado inteligentes como para aprender de las malas experiencias del pasado”, señaló por último Pérez y rescató la experiencia que significó el Banco de Previsión, de quien dijo era la “joya de la abuela”.
“Terminó de la misma manera que el Banco de Mendoza, pero no por funcionar igual. Este último se fue destruyendo por cuestiones culturales y por mala administración. El Previsión fue la carnada para entregarle el Mendoza al nuevo operador, que era Moneta”, señaló.
El debate
La discusión a favor y en contra de la vuelta a un banco público en la provincia divide transversalmente a radicales y peronistas, ya que ambos partidos registran posturas internas contrapuestas. Mientras entre los demócratas se impone la postura del rechazo.
Desde el peronismo el presidente de Diputado, Jorge Tanus, es uno de los impulsores (y autores) de la iniciativa. Y menciona como los cimientos monetarios de la institución a los 35 mil millones del Presupuesto 2014, al pago de sueldos a los 100 mil empleados públicos y a la constitución de hipotecas sobre la base de las 60 mil créditos a favor del IPV.
Pero el actual presidente del PJ, Alejandro Abraham se opone al lanzamiento de un nuevo banco. “El Fondo para la Transformación es una herramienta idónea para dar préstamos productivos y con esto no se hace necesario caer en fundar una entidad bancaria. El Fondo es un organismo que no tiene tanta burocracia, ha funcionado bien y tiene buenos niveles de recupero”, enfatizó.
Entre los radicales hoy predomina el rechazo a pesar de que en su momento el ex gobernador Julio Cobos impulsó el tema y hace unos días había caído bien al presidente del Comité Provincia, Sergio Pinto. “Me parece una idea casi alocada” (por la oportunidad), afirma el ex legislador César Biffi quien -no obstante. reconoce que “por una cuestión filosófica no me opondría a que el Estado tenga un banco”. Y estima que el Banco Nación se lleva “entre 500 y 600 millones de pesos” en comisiones, por atender la cuenta del Estado mendocino, dijo a Radio Mitre.
En tanto, el diputado provincial de la UCR, Roberto Infante dice que “estamos dispuestos a discutirlo, a generar el debate que corresponde sobre dos o tres parámetros fundamentales. Primero con qué lo vamos a fondear. Segundo las condiciones que tendrá este banco, si será estrictamente del Estado o va haber una participación de capitales privados. Tercero la finalidad que va a tener esta entidad”, afirma.
Desde el PD, el diputado nacional Roberto Pradines rechazó la iniciativa. “Crear una nueva estructura administrativa será llenar de cargos a la administración pública de Mendoza que ya no soporta absolutamente nada”. Pradines propone -en cambio- reformar la ley de entidades financieras para que los depósitos mendocinos en el Banco Nación, se vuelquen en créditos sobre la provincia.
Transporte y minería
Desde Tunuyán, el Gobernador también invitó a acelerar el debate respecto a la concesión del transporte público urbano, media y larga distancia (que vence en el 2015) para “no confundirlo con lo electoral”.
En cuanto a la discusión sobre minería, sostuvo la necesidad de que sea algo que defina cada región de acuerdo a su proyecto productivo. “He venido sosteniendo durante siete años y lo sostengo hoy, la ley 7.722 no se modifica. Es la base para la discusión”, resumió. Sin embargo, invitó a debatir cada proyecto y situación en particular, “sin dividir ni confundir a la sociedad”.


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