Prevén un endeudamiento de $ 1.000 millones para 2015

Prevén un endeudamiento de $ 1.000 millones para 2015

El oficialismo estima que será cercano al 3% de los recursos, pero aún no termina de definir el proyecto aunque sí la fecha de envío a la Legislatura: el 25 de noviembre.

Empezó la cuenta regresiva para que se inicie la madre de todos los debates: el de la plata y los gastos del Estado para el año venidero. El Ejecutivo tomó la decisión de mandar el martes que viene el texto de los proyectos de Avalúo e Impositiva, mientras que el último martes del mes ingresaría por mesa de entradas de Diputados el de Presupuesto de 2015.

No han trascendido números de la pauta de gastos y del cálculo de recursos, los que se guardan celosamente, al menos hasta ahora.

Apenas hay una estimación de parte del presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, del monto al que ascendería la necesidad de financiamiento para cuadrar gastos e ingresos: menos del 3% de los recursos; traducido a cifras, algo menos de 1.000 millones de pesos.

Pero se trata apenas de una estimación, “en cumplimiento de lo que prometió el Gobernador”, decía Tanús ayer.

El otro dato a tener en cuenta y que tanto oficialistas como opositores miran con terror es el monto de las amortizaciones de capital de deuda que vencen el año que viene: más de 2.000 millones de pesos.

Así pues estos dos ítems (vencimientos de obligaciones y emisión de nueva deuda) volverán a ser el tema de las disputas que, como siempre, arrancan en Diputados y culminan en el Senado.

La intención del oficialismo es avanzar a partir del 11 de noviembre con las dos primeras normas (Avalúo e Impositiva, las que determinan la recaudación provincial) y votarlas en la Cámara baja antes del 25 de noviembre, fecha en la que llega el Presupuesto.

En ese momento arrancarán las maratónicas visitas de ministros que explicarán sus necesidades presupuestarias e intentarán llegar a la sanción definitiva de los gastos a fines de diciembre.

El plan es ambicioso. Al oficialismo no le alcanzan los números para aprobar el endeudamiento; necesita dos tercios de los votos y esas voluntades sólo las suma con el radicalismo.

Es menos apretada la realidad para Avalúo e Impositiva para las que no se requieren mayorías especiales: en Diputados son 21 radicales; del otro lado 20 peronistas y la necesidad de acordar con los dos demócratas y los dos massistas de la Legislatura.

Además están los 3 votos del Frente de Izquierda que, en caso de votar negativamente con la UCR, obligarían a desempatar a Tanús.

En el Senado la cuenta es más holgada: El Frente para la Victoria tiene 18 votos; debería sumar sin problemas al massista y al amstutcista para llegar a 20.

La UCR tiene 16 votos y podría sumar al único macrista de la Cámara y queda el único voto del FIT que, si fuera negativo, suman 18. 

En radicalismo juran que no han tenido adelantos y parece que el clima es el mismo que hace un año, cuando llegó a la Legislatura el proyecto de Presupuesto 2014, iniciativa que recién fue aprobada en julio de este año.

El año pasado el Ejecutivo pretendía que la Legislatura autorizara a tomar deuda pública por 1.700 millones de pesos y el radicalismo, con algunas divisiones internas, oscilaba entre la negativa total y 800 millones. Finalmente se autorizaron 800 millones que el Gobierno aún no logra tomar, porque el Gobierno nacional no autoriza la emisión de títulos.

Con los atrasos a los proveedores que amenazan con paralizar la Administración Pública por falta de insumos, el final de año no parece halagüeño, por lo que esa deuda se ha vuelto una necesidad imperiosa para terminar 2014.

Para 2015 la cifra de endeudamiento de 950 millones de pesos que esgrime Tanús es similar a la de este año, al menos  comparada con los más de 30 mil millones de recursos que ingresarán a las arcas del Estado en 2014 y que podrían subir algo para el año próximo sólo por efecto de la inflación, pero tampoco mucho más por la caída de la actividad.

El argumento repetido del radicalismo es que se trata de un monto despreciable de déficit que debería poder cuadrarse con austeridad y sin necesidad de acudir al crédito para cubrir gastos corrientes.

 

Plan de ahorro radical

En el debate conocido y gastado de las cuentas públicas hoy aparece en escena un elemento nuevo que seguramente generará discusión.

Cuando terminaba el período de sesiones ordinarias un radical plantaba un proyecto de ley para ahorrar plata durante todo el año, unos 230 millones de pesos por mes, con el objeto de dejar, a la gestión que asumirá en diciembre del año que viene, el dinero para hacer frente a aguinaldo y el último sueldo del año electoral. 

El proyecto es del senador radical Sergio Moralejo y argumenta que es una necesidad para una transición ordenada, gane quien gananare las elecciones: “¿Cómo se hace para conseguir 2.400 millones de pesos en menos de un mes?” se preguntaba.

En un escenario de crisis, parece una provocación plantear que se ahorre dinero todos los meses y más en un año electoral, cuando los funcionarios parecen más flexibles para gastar.

Para ser precisos, es ahora cuando el Estado paga 1.600 millones de pesos por mes en salarios y 800 millones de aguinaldo. Ese número seguramente será mayor el año próximo.

Entonces la iniciativa aparece como una restricción al gasto y, en caso de ser aprobada, implicaría reservar en un fondo fiduciario más de 200 millones durante 11 meses de 2015. 

Además, prevé que a partir de 2016 debería ahorrarse el 3% de la planilla salarial mensual durante 47 meses, para que el gobierno que asuma en 2019 también cuente con esa reserva de fondos.

Comentá la nota