Se prevé que para el 2019 se reduzca en un 50% la generación de residuos sólidos

La propuesta fija metas progresivas para la gestión integral de estos materiales. Está programado que para el 2020 se prohíba la disposición final de todo residuo aprovechable. No existe regulación de este tipo en el ámbito comunal
El presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Artime, elaboró un proyecto de ordenanza que tiene por objeto establecer los principios mínimos para la gestión integral de los residuos sólidos urbanos domiciliarios y asimilables en la ciudad, en concordancia con lo dispuesto por las leyes nacionales y provinciales en la materia. Se tenderá a reducir de manera progresiva la generación de residuos, con plazos concretos y para el año 2020 se prohibirá la disposición final de materiales tanto reciclables como aprovechables, incluyendo 1os residuos orgánicos.

La propuesta toma desde la generación del residuo hasta la disposición final. Al hacer hincapié especialmente en la educación y políticas fiscales, propone distintas medidas para incentivar la disminución. En esta línea, la regulación deja abierta la posibilidad de que la municipalidad pueda establecer tarifas diferenciadas para los generadores especiales, ya sea por la cantidad o por el tipo de residuo.

Artime explicó que actualmente, “la disposición general de residuos la pagamos todos” ya que no hay una discriminación sino que el costo del tratamiento se encuentra incluido en la Tasa de Servicios Urbanos por igual. Así es que se prevé determinar un régimen por el cual quien genere mayor cantidad de residuos, más pague.

De esta forma, la ordenanza brinda parámetros para incentivar la baja de la generación y vías o caminos dirigidos a la reutilización, reciclaje y minimización de residuos. En cuanto a esto último, se persigue crear fuentes laborales, como así también jerarquizar el trabajo de recuperadores urbanos y cartoneros y garantizar la recolección selectiva de estos flujos de residuos, en condiciones de salubridad adecuadas.

Las metas incluidas en el proyecto -que deberá ser abordado por el Concejo Deliberante- toman como base la cantidad de residuos que se dispongan en 2012, primer año en que habrá una cifra certera dada la inauguración del centro de disposición final. Se fija entonces una reducción del 10% para el 2014; un 25% para 2016 y un 50% al término de los siguientes 3 años. Asimismo, la letra de la normativa establece para el 2020 la prohibición de disponer en relleno sanitario de todo residuo que sea aprovechable de alguna manera. Según reflexionó Artime, se trata de plazos “razonables, posibles y realizables”.

La iniciativa tuvo su origen, de acuerdo a los argumentos del funcionario, en los “problemas históricos que ha tenido el Municipio, derivados de la disposición final de residuos en basurales”. Además, éste resulta un momento propicio para impulsar esta regulación dado que está en marcha la obra para la construcción de un nuevo centro de tratamiento.

“Era imposible empezar con un basurero a cielo abierto. Ahora nos parece que es absolutamente oportuno tener un marco normativo, fijando metas absolutamente concretas”, sentenció el titular del Cuerpo.

Para lograr esto -y en concordancia con las leyes nacionales y provinciales vigentes- se seguirán principios básicos, como los de precaución, prevención, monitoreo y control ambiental. Además, se incorporará el principio “de Responsabilidad del Causante”, por el cual toda persona física o jurídica que produce detenta o gestiona un residuo, está obligada a asegurar o hacer asegurar su eliminación. En este sentido, se incluyen distintas sanciones y multas por el incumplimiento de la ordenanza.

SE EMPIEZA POR CASA

Artime comentó que la forma más sencilla de que este proceso consiga buenos resultados, es mediante la separación en origen. Esto significa que los residuos pasibles de ser reciclados, reutilizados o reducidos queden distribuidos en diferentes recipientes o contenedores, para su recolección diferenciada y posterior clasificación y procesamiento.

Para lograr esto, el Municipio se abocará a la realización de programas de concientización y educación permanentes y campañas de difusión.

En tanto, la recolección deberá ser diferenciada y discriminar por tipo de residuo, en función de su tratamiento y valoración posterior. Esto quedará establecido como condición en las futuras licitaciones del servicio que lleve a cabo la municipalidad.

Al respecto, Artime amplió que “en cualquier pliego que se haga relacionado al tema de recolección, tiene que estar incluida la diferenciación”.

No obstante, vale aclarar que el contrato vigente con la empresa también tiene algunas obligaciones vinculadas a esta temática -que deberá cumplir antes del vencimiento del mismo- como la realización de una prueba piloto en algunos barrios para hacer separación en transporte.

La ordenanza no sólo aclara la relación con la empresa concesionaria de la recolección, sino también con la nueva firma que se encargará de la disposición final.

GESTIÓN INTEGRAL DE RESIDUOS

Es el conjunto de operaciones que tienen por objeto dar a los residuos producidos en una zona, el destino y tratamiento adecuado, de una manera ambientalmente sustentable, técnica y económicamente factible y socialmente aceptable. Comprende las siguientes etapas: generación, disposición inicial, recolección, transporte, almacenamiento, planta de transferencia, tratamiento y/o procesamiento y disposición final.

METAS

• 2014: Reducción del 10% de la generación de residuos sólidos urbanos

• 2016: Disminución del 25%

• 2019: Baja del 50%

• 2020: Se prohíbe la disposición final de materiales tanto reciclables como aprovechables, incluyendo 1os residuos orgánicos

PRINCIPIOS AMBIENTALES

• Precaución, prevención, monitoreo y control ambiental

• Responsabilidad del Causante

• Minimización de la generación, así como la reducción del volumen y la cantidad total y por habitante de los residuos que se producen o disponen

• Promoción de políticas de protección y conservación del ambiente

• Aprovechamiento económico de los residuos

ANTECEDENTES

Además de tener en cuenta la Ley Nacional Nº 25916 de “Presupuestos mínimos de protección ambiental para la gestión integral de residuos domiciliarios” y la provincial Nº 13592 de “Gestión integral de residuos sólidos urbanos” (como otra legislación de distintas localidades), la propuesta tomó experiencias en varios lugares del mundo, donde se trabaja en programas denominados como “Basura Cero”.

Artime destacó que en nuestro país es “interesante ver y contar” con lo realizado en la materia en ciudades del tamaño similar a nuestro Municipio. Mencionó el caso de Córdoba, donde se implemente un plan de separación de residuos llamado “Crese” y el de la municipalidad de Rosario, con los programas “Sumar” y “Separe”.

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