Con 41 detenidos alojados en la comisaría 3ra. (Lavalle 3400), ayer Juan Carlos Hamsik asumió como nuevo comisario. Llegó para reemplazar a Hugo Quintana, quien estuvo sólo quince días al frente de esta seccional. Todo parece indicar que el cambio fue provocado por el fuerte reclamo de los vecinos, quienes el martes se reunieron y reclamaron a la Municipalidad y al Ministerio de Seguridad por los frecuentes delitos en el barrio.
Patricia Rey, una de los cuatro vecinos que se reunió con el intendente, detalló que el municipio se comprometió a “pedir el inmediato reemplazo del comisario de la seccional 3ra. y tomar medidas necesarias para que el personal policial responda a las prerrogativas del caso”, y a trabajar en otros aspectos. Los más salientes son la implementación de una alarma comunitaria; más operativos de control vehicular junto con la policía; monitoreo y vigilancia de la Guardia de Seguridad Institucional (GSI) en vehículos municipales; y promoción de los Buzones de la vida instalados en el centro de distrito que funciona en la Estación Belgrano, “donde podemos dejar en forma anónima denuncias e información de interés que posibilite a las autoridades conocer las zonas de riesgo y los focos donde sabemos están y se reúnen los delincuentes”, explicó Rey.
“Es un nuevo desafío”
Cuando el Crio. Juan Carlos Hamsik atendió el teléfono, a las 10 de la mañana, no imaginó que una hora más tarde asumiría su nuevo cargo en la comisaría 3ra. Del otro lado de la línea, el subjefe de la Unidad Regional I le informó que “por orden del gobierno tenés que hacerte cargo de la 3ra.”, sin opción.
Hamsik dice ser un policía de calle -“no aguanto estar encerrado, atrás de un escritorio”, contó- y no parece tener fórmulas mágicas. En su despacho, este mediodía anticipó que si bien cada comisaría es diferente, hará lo que otras veces: conocer al personal, interiorizarse con la situación de la seccional, con sus fortalezas y falencias, y erigirse como “un líder. Al jefe lo siguen por temor, al líder porque lo quieren. Ésa es mi forma de trabajar, es un nuevo desafío”.
El verdadero reto son las cifras que pintan la situación actual de la seccional 3ra.: dos de tres móviles rotos, 15 agentes que trabajan de a 5 por cada turno de 24 horas, y 41 presos alojados que requieren la atención permanente de la guardia de turno. Si bien ayer se dispuso el traslado de 11 de ellos a las unidades penales de Las Flores y Coronda, la comisaría sólo tiene capacidad real para 8 detenidos.
“Estamos en un momento muy difícil dentro de la Policía, y lo vivo a diario” sostuvo Hamsik. Lo dice por experiencia propia: como comisario de Recreo recibió un tiro en barrio Barranquitas; en la misma época en que le tirotearon la casa por procedimientos realizados. De todos modos, anticipa que su objetivo “es darle tranquilidad a la gente y la mayor seguridad posible. Lo hicimos en Recreo y Santo Tomé, no veo por qué no podamos hacerlo en Candioti”.


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