Presos bonaerenses vivirán en 'casas convencionales' antes de su libertad

Presos bonaerenses vivirán en 'casas convencionales' antes de su libertad
Moderna en su concepción, el Ejecutivo Provincial presentó en sociedad el nuevo Plan para beneficiar la reinserción de los presos alojados en Cárceles bonaerenses, con la puesta en marcha de un programa denominado "Casas por Cárceles", que contempla la construcción de viviendas con las características propias de una casa convencional, en las que alojarán los internos en la última etapa de su encierro.
El anuncio, formulado ayer por el Ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal en Brasil donde participa del Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal, contempla la construcción de casas con características que responden a un modelo convencional de viviendas, en las que serán alojados 9 internos que convivirán, entre otras cosas, sin las jerarquías propias del régimen carcelario e interactuando incluso con su propia familia.

Según se informó, las viviendas tendrán un sector comedor cocina incorporada; dos dormitorios con capacidad para 9 personas y baño principal, y contarán, además, con una parrilla y una zona de tendederos externos, para asemejarlas a las construcciones de una vivienda convencional, extra carcelaria.

Las casas estarán destinadas a los internos "próximos a recuperar la libertad" y "brindan las condiciones de tratamiento que garantiza la eficaz reinserción social, al internalizar pautas de conductas fundadas en la autogestión y la convivencia", según se informó.

En el marco de ese plan, se inaugurarán en la Provincia de Buenos Aires, las casas suficientes para alojar alrededor de 1000 internos, quienes convivirán detenidos en grupos de 9 en las denominadas "Casas por cárceles", en las que contarán además con espacio suficiente para convivir con su familia y tener encuentros íntimos con sus parejas.

Entre las características del plan, según se informó, sobresalen en el novedoso sistema de encierro, que serán utilizados "por personas que se encuentren en la fase previa a su liberación", quienes contarán con las condiciones de convivencia "horizontal y auto-gestionado" que se asemeja a la vida social en condiciones de normalidad.

El programa "habrá de facilitar la interacción de los detenidos, con las familias en un ambiente menos interferido por la realidad carcelaria", reforzando la "democratización de las decisiones comunes en la fase final del interno antes de su reinserción social".

En ese sentido, el titular del área, Ricardo Casal, aseguró que el programa tiene como objetivo "la humanización del encierro", rompiendo con algunas características habituales de las cárceles bonaerenses que generan una convivencia complicada: "La convivencia forzada de miles de personas en contextos de encierros que tiende a aumentar de manera exponencial la violencia cotidiana en las prisiones, un fenómeno que alcanza dimensiones preocupantes"; según concluye un informe acerca del comportamiento carcelario.

"Casas por cárceles" apunta, además, a terminar con "la disputa permanente por la asignación de roles y jerarquías, que imponen soluciones violentas" en las cárceles al "desarticular" ese régimen de relaciones "a través de un cambio actitudinal de los servicios penitenciarios".

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