El mandatario se volvió a cargar la crisis al hombro y creó dos comisiones para tratar cuestiones económicas e institucionales. Salvo el partido de Berlusconi, los demás dirigentes se mostraron de acuerdo. Incluso los "grillinos".
"Los diez sabios" fueron elegidos exclusivamente por Napolitano y asumirán el martes. Del grupo "institucional" formarán parte: el jurista y profesor Valerio Onida, el senador de Elección Cívica –partido liderado por Monti– Mario Mauro, el senador del derechista Pueblo de la Libertad Gaetano Quagliariello, y Luciano Violante, ex presidente de la Cámara de Diputados y exponente estelar del izquierdista Partido Democrático. Del clan "económico" participarán: el profesor y presidente del Institucional Nacional de Estadísticas, Enrico Giovannini; el abogado y presidente de la Autoridad garante de la Competencia y del Mercado, Giovanni Pitruzzella; el economista y miembro del Directorio del Banco de Italia, Salvatore Rossi; el jefe de la bancada en Diputados de la Liga Norte, Giancarlo Giorgietti; el senador del PD Filippo Bubbico; y el ministro para los Asuntos Europeos del gobierno Monti, Enzo Moavero Milanesi,
La actividad de los grupos, la individualización de las prioridades para sacar al país de la crisis, no tendrá límite de tiempo: el jefe de Estado quiso otorgarles la mayor de las libertades para que no queden condicionados por un plazo que quizás no puedan respetar y que abriría una nueva crisis.
Luego de días de divisiones, casi todas las fuerzas políticas parecieran estar conformes con la decisión de Napolitano. "La elección del jefe de Estado nos gusta", dijo el coordinador de la comunicación del Movimiento 5 Estrellas en el Senado, Claudio Messoro. "Estamos listos para acompañar el camino indicado por el presidente Giorgio Napolitano. Gobierno del cambio y convicción para las reformas siguen siendo los ases", declaró, por su parte, el secretario del PD, Pier Luigi Bersani. La LN también celebró el modelo elegido por el jefe de Estado: "el único válido para salir de la actual situación de estancamiento político".
La única fuerza política en presentar discordancia con el camino indicado por el presidente de Italia fue la agrupación de Silvio Berlusconi. En tal sentido, Angelino Alfano, secretario del PDL, aseguró que su partido sigue abogando por "un gobierno de gran coalición o las urnas". Sin embargo, el delfín del Cavaliere matizó la posición al asegurar que si la decisión del jefe de Estado "lleva a ese resultado, está bien". «

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