Alejandro Vanoli alertó que debe buscar otra fuente para conseguir financiamiento, ya que "hay menos colchón que antes". También opinó que la devaluación no es la fórmula para ganar productividad. Además, sinceró que no fue negocio para los ahorristas comprar dólares
El presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, dijo que no hay atraso cambiarioen la Argentina pero insinuó que se debe buscar "otra fuente de financiamiento"para el Tesoro, porque "el uso de reservas encontró un límite".
El funcionario reconoció que "hay menos colchón que antes" debido al retroceso de las reservas internacionales en el Banco Central y un avance del dólar a un ritmo inferior al de la inflación.
"Es cierto que hoy el tipo de cambio tiene menos colchón que en otro momento, pero los argentinos ya sabemos que la devaluación no es la fórmula para ganar productividad", señaló en una entrevista publicada por la revista especializada Bank Magazine.
El economista reconoció que "encontró un límite" la utilización de dólares de las reservas. "Creo que fue importante haber usado las reservas como fuente de financiamiento todos estos años, pero, como toda estrategia, en algún momento, cuando las reservas tocan un determinado nivel, parece importante buscar otra fuente de financiamiento", indicó.
Vanoli refirió que "la deuda con acreedores privados en el exterior es bajísima", condición que posibilita al país "usar el financiamiento en los mercados también con prudencia" pero sin "volver al endeudamiento neto".
Además dijo que "el Central no está quebrado", aunque admitió que en el presente de la entidad "el uso de reservas encontró un límite porque es importante definir un nivel a partir del cual no deberían bajar más".
Vanoli recordó que desde que es presidente de la entidad emisora, desde octubre de 2014 hasta la fecha, "efectivamente no fue negocio apostarle al dólar" y argumentó que "fue muy importante haber revertido las expectativas de devaluación y permitir que el retorno en pesos se vuelva positivo, tanto en términos de inflación como del tipo de cambio".
Y agregó: "En general, en el mundo la tasa de un plazo fijo se compara con la inflación. Acá la referencia es el dólar", recalcó, por lo cual instó a "fortalecer las reservas y que la política de tasas sea coherente con la evolución de la inflación y el tipo de cambio".
"La cotización del dólar futuro muestra que las expectativas de devaluación han caído mucho, lo que favorece las inversiones en moneda local", completó Vanoli.
El economista rechazó la idea de atraso cambiario y diferenció el escenario actual del que se observó al fin de de la convertibilidad en 2001.
"El tipo de cambio real hoy está muy por encima del que había en aquella época. Es evidente que ya no hay tanto colchón como en años anteriores. Pero los argentinos ya entendimos que la devaluación no es el camino para mejorar la competitividad", expresó.
También marcó diferencias con su antecesor en el cargo, Alejandro Fábrega, quien optó por devaluar fuerte el peso en enero de 2014 y aplicar una política monetaria contractiva, al intensificar la absorción de liquidez a través de la emisión de Lebac y Nobac.
"El año pasado, la devaluación produjo un fuerte salto en los precios y terminamos peorde donde habíamos arrancado. Para ganar competitividad hay otras herramientas, por ejemplo trabajando por el lado fiscal y también por el lado de los precios", puntualizó el economista.
Sobre el salto inflacionario que se evidenció con más intensidad en el segundo mandato de Cristina Kirchner, Vanoli no abundó en cifras, pero aseguró que "hay un consenso de que la inflación está cediendo, tanto por las mediciones del INDEC como por las que divulgan el Gobierno de la Ciudad y los consultores privados".
Al respecto, dijo que "el camino es seguir reduciendo la inflación, administrando el tipo de cambio. No sirve el ajuste, hay que trabajar con los instrumentos de política gradualmente, dando certidumbre y estabilidad".


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