A días del 40° aniversario del último golpe de Estado, el gobernador Schiaretti encabezó donde se anunció además la recuperación y la puesta en valor de la que fuera la Unidad Penitenciaria 1. Se creará un sitio de la memoria y un parque urbano. De la Sota pretendió demolerlo hace unos meses.
En un acto que se desarrolló en Casa de Gobierno y fue encabezado por el titular del Ejecutivo provincial, Juan Schiaretti, se anunció el proyecto para preservar, recuperar y poner en valor la excárcel de barrio San Martín.
La que fuera la Unidad Penitenciaria 1, luego de una iniciativa consensuada con los vecinos del sector, además de organismos de DD.HH. será demolida en parte pero conservará aquellos espacios que representen los horrores vividos durante los años de la dictadura. En el predio se creará un sitio de la memoria, un parque urbano y habrá refuncionalización de otros sectores.
Cabe recordar que hace unos meses, y durante el último gobierno de José Manuel de la Sota, se pretendió demoler las instalaciones. Situación que finalmente no se llevó a cabo debido a la férrea postura como así también el compromiso de los organismos de DD.HH.
De acuerdo a lo anunciado en el acto de ayer en El Panal, se conservarán los edificios correspondientes a los pabellones 6, 8, 13 y 14, espacio en el que se construirá un centro de interpretación de la historia de la penitenciaría en el ingreso.
Al respecto, el ministro de Justicia y Derechos Humanos provincial, Luis Angulo, manifestó con respecto a la significación de estos sectores que “no podemos olvidar que de los pabellones 6 y 8 sacaron a la mayor cantidad de presos varones, dirigentes y militantes políticos, sociales y gremiales que fueron víctimas del horror de la oscuridad de ese proceso”. En tanto, sobre las torturas y fusilamientos que allí se vivieron, destacó que “fueron sacados por la fuerza de ese presidio y asesinados salvajemente sin la mínima posibilidad de juicio previo ni de garantía de un mínimo del derecho constitucional a la defensa en juicio”.
Por su parte, y a lo largo de su discurso, Schiaretti hizo foco en el 40° aniversario del último Golpe de Estado que llevó a cabo en nuestro país y afirmó: “fue la noche más oscura de la historia de la Patria”. Rechazando además “la teoría de los dos demonios, que sólo sirve para que los genocidas pretendan comprar impunidad”.
“El país debe tener memoria y actuar con democracia para preservar siempre aquello que forma parte de la tragedia de la historia de la patria, para siempre decirle que no al terrorismo de Estado y a los crímenes de lesa humanidad y democracia para lograr la convivencia, con tolerancia, con pluralismo y lograr conciliar y llegar a un acuerdo”, agregó el gobernador.
Sobre el cierre, Schiaretti sostuvo: “Siempre es bueno recordar lo que fue la dictadura genocida para nuestra Córdoba, lo que fue el terrorismo de Estado y los crímenes de lesa humanidad cometidos por aquellos que eran dueños de la vida y la muerte en nuestra Patria; y enseñarles a las próximas generaciones lo que significa el terrorismo de Estado”.
La arquitectura y el rol de DD.HH.
Durante la presentación se puso de relieve que la obra había sido encargada en 1887 por el entonces gobernador Ambrosio Olmos al arquitecto italiano Francesco Tamburini, también director de otros grandes diseños en la ciudad de Córdoba como la Casa Central del Banco de Córdoba, el Teatro del Libertador San Martín y el Hospital de Clínicas. Además de una parte de Casa Rosada.
Con respecto a la unidad carcelaria San Martín, tiene una superficie cubierta actual de 28.669 m2, de la cual se demolerán 12.337 m2. La obra de conservación será sobre 16.240 m2, que contará con una zona de uso público y de extensión a la comunidad, a través de la refuncionalización de diferentes espacios.
El secretario de Arquitectura de la Provincia, Daniel Rey, indicó que en el sector donde se ubica la capilla y el panóptico, lugar de visualización panorámica de todos los pabellones, se construirá un centro cultural y un pequeño auditorio a cielo abierto con libre acceso. Destacando además que el cura José Gabriel Brochero dio misa en la capilla en la primera parte del siglo pasado.
En tanto, quien también estuvo presente en el acto de ayer fue el exsecretario de DD.HH de la Municipalidad, Luis Baronetto. Comprometido como siempre, “Vitín” dio detalles de lo que ocurrió en los pabellones que se preservarán, recordando también el fusilamiento a 29 hombres y mujeres durante la última dictadura simulando un intento de fuga. Masacre en la que fue ultimada la esposa de Baronetto, Marta González. “Se logró con el apoyo de las autoridades del gobierno nuevo que entendieran que esto no se podía tirar abajo, no sólo por lo que pasó allí adentro sino también porque representaba un patrimonio de identidad del barrio”, sostuvo el referente de los organismos de Derechos Humanos.
Además, sobre las celdas subterráneas que antiguamente fueron utilizadas para castigo, Baronetto explicó: “Según testimonios que yo recogí y declaré fueron usadas durante la dictadura para alojar allí a personas en forma transitoria y según la abogada de Sonia Torres, la hija de ella habría estado allí”.


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