Luego de once meses de trabajo, el equipo profesional de la Facultad de Ingeniería presentó un informe para reducir el impacto ambiental del humo de las caleras. Se trata de un sistema complejo que tendría un costo no menor a los 2.000.000 de pesos. Se descartó una solución parcial a través de colocar solamente filtros o cambiar el carbón.
El trabajo que presentó el ingeniero Marcos Lavandera y su equipo técnico es la conclusión de una primera etapa que llevó unos 11 meses de estudio y que nació por iniciativa del Municipio que buscó la manera de mitigar el impacto ambiental que provocan las caleras de la zona serrana.
La reunión tuvo lugar en la Facultad de Ingeniería, y estuvieron el secretario de extensión, vinculación y transferencia de la entidad académica, Marcos Lavandera, los equipos técnicos de las cinco caleras, el jefe de Gabinete, Héctor Vitale y la titular de Adelo (Agencia de Desarrollo Local) Rosario Endere.
“Que quede bien en claro que no se va a llegar a una contaminación cero, lo que presentamos es para mitigar el impacto”, subrayó Lavandera a EL POPULAR Medios. Y añadió que, presentado el informe, “las empresas tienen ahora un principio de solución y solo les queda tomar una decisión”. Pero restan todavía muchos pasos como “la ingeniería de detalle que le va a terminar precisando el costo para cada empresa, la búsqueda de financiamiento que hará cada una, la construcción y la puesta en marcha”.
¿Cuál es el costo de esta solución técnica?. El titular de Extensión de Ingeniería aclaró que no es el mismo para cada empresa, pero igualmente habló de “un piso de 2.000.000 de pesos”.
Cabe recordar que a partir de las quejas de vecinos, el Municipio logró reunir a los equipos técnicos de las caleras, a la Agencia de Desarrollo Local en representación de la Comuna y los profesionales de la Facultad para llevar a cabo el informe que se presentó ayer y que fue financiado con un subsidio conseguido desde la Municipalidad y el aporte del 40% del valor total del estudio por parte de los empresarios.
El Jefe de Gabinete, Héctor Vitale destacó este trabajo en conjunto pero advirtió que con el informe presentado “se concluye una primera etapa que es la posibilidad de una respuesta técnica para avanzar en un sistema de mejoramiento de la calidad ambiental alrededor de las caleras”.
“Mitigar el impacto”
El ingeniero Lavandera dijo que el sistema propuesto se denomina “lecho fluidizado en vía seca”, y explicó que se trata de un mecanismo de recuperación de los humos que emanan de las caleras y que “no es otra cosa que material que se puede recuperar”.
Antes que nada remarcó un par de cosas: que el sistema propuesto “no es para llegar a tener una contaminación cero porque eso es imposible, pero sí se puede mitigar el impacto que esto produce en el medio ambiente”. Y apuntó además que “pensar que la solución pasa por el filtro o por el carbón es caer en un grave error. El problema es mucho más complejo que esto”.
Aclarado esto, y ante la pregunta de cuánto costaría construir el sistema que se propone, el Secretario de Extensión de la Facultad de Ingeniería estimó un piso de dos millones de pesos, aunque aclaró que el valor final dependerá de la realidad de cada empresa.
El estudio fue financiado conjuntamente por el Municipio, a partir de un subsidio que cubrió el 60% del costo total y el resto lo aportaron los empresarios. “Presentamos lo que habíamos consensuado que era la solución más adecuada técnicamente y viable tecnológicamente. Ahora los empresarios tendrán que evaluar y analizar la propuesta”.
Para Lavandera, “con poner solo los filtros no basta, termina siendo insuficiente para lo que hay que hacer. El tema es mucho más complejo. Del mismo modo, cambiar el carbón tampoco es la solución del problema porque más allá de lo que se queme, habría que contemplar otras variables tecnológicas en el mismo proceso de producción de la industria”.
En realidad, empresarios y técnicos sabían lo que iban a escuchar porque además se había trabajado en conjunto durante todo el año y, como dijo el ingeniero Lavandera, “la información técnica y tecnológica la proveyeron las empresas aunque gran parte del estudio se lo hizo con los conocimientos propios de la Facultad”.
Conocido el informe, cada empresa evaluará qué hacer, cómo construir el sistema propuesto y cómo lo financia. “Pero, repito, no es para eliminar toda la contaminación sino para mitigar el impacto”. Y tomando la queja de los vecinos, sostuvo que “poner el foco en el tipo de carbón es un error y no se soluciona el problema cambiándolo. Además, mucho de lo que se ve en la chimenea es polvo que se puede recuperar. En cuanto al olor que emana, son varios componentes químicos y el azufre es uno de ellos. El tema es ver como se mitiga”.
El factor económico
La pregunta del millón es por qué ahora surgió esta queja cada vez más enfática de la gente que vive en los alrededores de algunas caleras, y por qué no antes. Una causa puede ser un mayor poblamiento de esos lugares y la otra, una mayor conciencia ambiental, factores que no estaba unos veinte o treinta años atrás. Hoy por hoy, la gente está más sensible con estas problemáticas y también no duda en hacer públicas sus quejas.
En este tema particular, luego de reiterados reclamos de vecinos a principios de año, la Municipalidad consiguió un subsidio con el que se pudo financiar un estudio para encontrar la solución al problema. Hoy por hoy, y de acuerdo con lo estimado por el ingeniero Lavandera, el sistema propuesto tendría un costo cuyo piso de dos millones de pesos podría ser algo elevado para las pymes mineras que hoy se encuentran en una situación muy desventajosa respecto de las grandes cementeras.
De todos modos, el informe presentado ayer en la Facultad de Ingeniería configura una especie de avance que nació en “una propuesta del Municipio que consiguió gran parte de los fondos para hacer el estudio”, dijo el jefe de gabinete municipal, Héctor Vitale.
El funcionario del Ejecutivo admitió que el principal problema será económico pero “como son empresas de distintas categorías, cada una tendrá la posibilidad de acceder a un valor diferente del proyecto”. Se negó a hablar de números porque “sería inapropiado que lo hiciéramos nosotros. Pero lo importante fue que se hayan podido sentar a una mesa empresarios, profesionales de Ingeniería y funcionarios municipales”, cerró.

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