Referentes de distintas áreas oficiales viajarán esta semana para presentar ante ENHOSA una serie de proyectos tendientes a mejorar el aprovechamiento y distribución del agua en la Provincia. Por primera vez se hará en forma coordinada en busca del financiamiento necesario.
Luego de la reunión que mantuvo el gobernador Luis Beder Herrera con el titular del ente, Edgardo Bortolozzi, las puertas se abrieron para que cada área lleve su problemática y le busque una solución. Para el caso, Obras Públicas deberá centralizar su atención en las obras de infraestructura más importantes que se requieren, mientras que la Secretaría del Agua y la empresa Aguas Riojanas se encargarán de asegurar la distribución.
En este sentido, ayer se pudo conocer que el principal requerimiento que planteará la empresa estatal que reemplaza a Aguas de La Rioja SA, es optimizar la distribución con la construcción de nexos entre las casi 50 perforaciones que hay en la capital.
Un detalle técnico obtenido es que entre las perforaciones, el acueducto y el agua del dique se obtienen 900 litros por habitante por día, cifra que debería ser suficiente para un servicio óptimo. Sin embargo, la salida de servicio de una perforación provoca que toda una zona quede sin el suministro y no se puedan realizar maniobras para desviar el resto del sistema y solucionar el problema de forma inmediata.
Los técnicos explicaron a EL INDEPENDIENTE que se deben interconectar los pozos a través de un sistema de cañerías, que hagan trabajar todo el sistema de manera coordinada. A esto se le sumaría un sistema de telecontrol de los pozos, para que un operario desde una computadora pueda apagar y prender las bombas, además de interconectar con otras perforaciones para garantizar el normal suministro.
Fuentes consultadas precisaron que las constantes roturas de cañerías, se deben a "un sistema totalmente obsoleto" que se debe reemplazar porque "arreglamos la pérdida y la misma presión vuelve a romper los caños". Otro de los proyectos que se presentará en ENHOSA será justamente el recambio del sistema de cañerías que nunca fue mejorado durante la gestión privada de Aguas de La Rioja.
También se buscará ampliar las redes, especialmente en aquellos barrios de la periferia que transportan el agua por caños comunes, que debilitan el sistema en su conjunto.
Otras fuentes vinculadas a la empresa dejaron trascender que solicitarán el financiamiento para implementar la micromedición en el servicio de agua potable. Aclararon que no se trata solamente de una política recaudatoria y comercial, sino que la instalación de medidores está directamente relacionada con la optimización del servicio.
Al margen que la gente comienza a cuidarse en los habituales derroches de agua, desde la empresa consideran que los parámetros que arrojarán los medidores servirán para contar con estadísticas ciertas de consumo que permitirán planificar para la mejora de la distribución.
Por otra parte, en los próximos días también estarán en la calle censistas que realizarán un relevamiento sobre el padrón de subsidiados que tenía Aguas de La Rioja. Se especula que los 21.000 beneficiarios con este sistema, no son todos indigentes y la orden del Gobernador habría sido que "haya justicia distributiva", por lo que de comprobarse irregularidades, serán dados de baja inmediatamente los subsidios.
Las fuentes aseguraron que en caso de lograr estos objetivos este año, significará un paso cualitativo fundamental para darle un cambio rotundo a la política instaurada durante la concesión del servicio.


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