Tres investigadores coincidieron con esta mirada, en el seminario sobre Cambio Climático.
Estas "malas noticias" se recibieron en el marco del seminario denominado "Catamarca y el Cambio Climático", que organizaron en conjunto la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia con la Municipalidad de la Capital. La inauguración contó con la presencia de funcionarios de la provincia y de la comuna capitalina.
Los expositores de ayer fueron el director del área de Cambio Climático, Nazareno Castillo; el director del Laboratorio Climatológico Sudamericano, doctor Luis Leónides Minetti; y Ana Eller de Ferreyra, responsable del Observatorio Meteorológico Urbano de la Universidad Nacional de Catamarca. A grandes rasgos, los expositores coincidieron en que se registra para toda la Argentina un aumento de la temperatura a partir de la década de 1950, que se acentúa en los últimos 10 años. Esta información comparada con el nivel de precipitaciones indica que también hay un descenso de las marcas anuales en toda la región, en particular a partir de 2003, cuando se registró uno de los últimos años húmedos.
Para la región, el panorama es aún más preocupante. En diálogo con este diario, Minetti, quien además de dirigir el laboratorio con asiento en la provincia de Tucumán es investigador del CONICET, señaló que es progresivo el crecimiento de los desiertos en lo que denominó "el oasis húmedo del NOA" que se extiende desde Salta (y más al norte también) hasta la provincia de Tucumán y el este catamarqueño.
"Podemos estar en las puertas de un largo proceso caluroso y seco para el continente", destacó Minetti en su exposición, en la que indicó que desde 1990 el nivel de precipitaciones comenzó a bajar en toda la región del NOA, y con una aceleración en los últimos años. "No hay ninguna duda de que el calentamiento global está impactando en las sequías y en el aumento de las temperaturas", subrayó el investigador por si quedaba alguna duda sobre los datos que sostienen su trabajo científico.
El seminario, que tuvo una gran concurrencia de interesados ayer, continuará hoy por la mañana y la tarde, con paneles referidos los glaciares y el uso del agua.
Las lluvias en la Capital
En su exposición, Ana Eller apuntó directamente a los datos recolectados por el Observatorio Meteorológico instalado en la UNCA, que comenzó a funcionar en 1994 y que desde 1996 cuenta con registros confiables para establecer un parámetro de investigación válido.
Estos datos, que forman parte de un trabajo de investigación más extenso que desarrolló Eller, señalan que a partir del 2000, hay un incremento en los valores de la temperatura media anual, que se elevó de 21,4º en promedio a 22,8º. La marca más baja es del año 1999, con 21,2º, aunque Eller destacó que ese año coincidió con días de excesivo calor, pero un gran nivel de precipitaciones.
En cuanto a las lluvias, los registros anuales decrecen en la misma curva: de 911 milímetros en 1999, a 240mm en 2007, y menos de 300mm en los últimos años.
Comentá la nota