Afecta al 3% de los chicos, y muchos de ellos verán comprometido su normal desarrollo neurológico. El área de Salud explicó que el problema surge ante todo por falta de educación en familias carecientes
Los dispensarios de los barrios y el Centro de Salud Municipal atendieron, por distintas causas, a 3.733 chicos de 0 a 6 años en el primer semestre del año. Además de incluirlos en programas de alimentación y salud, el Municipio lleva adelante un monitoreo general de su estado de salubridad.
De ese total de 3.733 niños de 0 a 6 años, 114 padecen bajo peso: son el 3,05 por ciento del total. Según explicaron desde el área de Salud del Municipio, lo sufren como consecuencia de otra enfermedad o enfermedades de base, pero también por tener malos hábitos alimentarios. Esto significa que, si bien pueden alimentarse correctamente, están mal nutridos porque sus padres no disponen de la información ni la educación para garantizárselo.
Pese a que lo que preocupa son los casos donde hay problemas nutricionales, debe quedar claro que la gran mayoría de los preescolares tienen buen estado de salud en este sentido. Así, 3.545 chicos son considerados normales; es decir, no sufren por falta ni por exceso de alimentos: representan el 94,96 por ciento de la población de 0 a 6 años, siempre tomando en cuenta a los que acudieron a la salud pública municipal.
En la franja etaria de 6 a 14 años, donde los chicos están más contenidos en las instituciones educativas, el bajo peso tiene una incidencia mucho menor. Sobre una población total de 10.887, se presenta sólo en el 0,88 por ciento.
En tanto, la subsecretaría de Salud informó que cerca de la mitad de las mujeres embarazadas tiene problemas de peso. El 36,54 tiene sobrepeso. Y el 12,6 sufre bajo peso.
Impacto neurológico
El propio subsecretario de Salud del Municipio, Gabriel Abrile, reconoció que una mala alimentación durante la infancia temprana puede obstaculizar el desarrollo intelectual de las personas. Sin embargo, aseguró que, pese a los esfuerzos del sistema de salud, el núcleo duro de la desnutrición infantil se mantiene por cuestiones culturales y de falta de educación.
“Durante los dos primeros años, la desnutrición tiene un impacto neurológico muy importante”, explicó Abrile. Y, en el mismo sentido, subrayó una sentencia por todos conocida, pero no siempre seguida con el celo que merece: “La buena alimentación es fundamental”.
Problema cultural
Sin embargo, el subsecretario de Salud aclaró que en Río Cuarto el problema no es la desnutrición en sí misma, sino que ésta expresa la presencia de otros males, sobre todo la falta de educación para la alimentación. Es decir, según Abrile no hay desnutrición porque existan familias incapaces de proveer de comida a sus hijos, sino porque los alimentan mal.
Reafirmando esa idea, el médico aseguró: “Los chicos llegan a la comida por medio de sus padres. O acceden a los programas alimentarios oficiales. Muchas veces es una cuestión cultural más que de acceso a los medicamentos y a la atención médica. Desde el Municipio hay seguimiento médico y nutricional”.
Para el médico, la pobreza, la falta de educación, la falta de consulta y los problemas de saneamiento en las viviendas son los factores que determinan la aparición de la desnutrición infantil.
Casos detectados en el año
En el segmento de los menores de 6 meses, donde hay una fuerte presencia de la salud pública, el sobrepeso y el bajo peso tienen incidencia cero, siempre en función de los datos que suministró al Subsecretaría de Salud.
Pero este año se encontraron 25 casos de bajo peso entre los niños de 6 meses a un año. Este dato mueve a la preocupación, dado que es un momento en el que la mala alimentación puede afectar seriamente el desarrollo neurológico.
Hay que tener presente que ese desarrollo tiene un tiempo biológico preciso y, según explican los médicos, lo que no se genera durante la infancia temprana no se puede recuperar más tarde. De allí que los niños que sufrieron desnutrición de pequeños pueden presentar limitaciones en sus capacidades intelectuales aún cuando llegan a la adultez.
Precisamente, se detectó una fuerte incidencia del bajo peso en los chicos de entre uno a dos años, donde la Subsecretaría de Salud detectó 69 casos. Significativamente, esa cifra baja a 18 en la población de chicos de tres a cinco años. Una de las interpretaciones posibles indica que allí el impacto es menor porque esos chicos comienzan a tener un control regular, principalmente desde las instituciones educativas.
Contextos de pobreza
Por otro lado, hasta junio de este año, el área de Salud del Municipio realizó controles sobre 52 por ciento de la población de niños de 0 a 5 años. Fueron relevados 7.264 chicos, sobre un total de 13.960. De ellos, 5.766 provenían de familias carecientes; es decir, el 79,37 por ciento de los casos sometidos a control.
Por otro lado, hasta junio de este año, el Municipio entregó más de 41.000 kilos de leche, 7.000 kilos en promedio por mes.
Sobrepeso infantil
De un total de 3.733 niños de 0 a 6 años, 74 padecen sobrepeso, lo que da como resultado que esa condición afecta al 1,98 por ciento de ellos.
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