Sucede en el sector de Juan Galán, camino a La Almona. El desmonte que se realiza estaría destinado a la formación de loteos para construcción de viviendas, pero no estaría autorizada su ejecución.
La deforestación y la falta de planificación están destruyendo un cerro en la zona de Juan Galán, camino a la Almona, muy cerca de barrios recientemente formados como así también en sectores independientes que realizaron construcciones de viviendas cerca de la ruta que lleva a La Almona.
Esta situación puso en alerta a los vecinos, que señalaron que la zona en donde se realiza esta actividad y la apertura de huellas para el tránsito de vehículos, no estaría apta para la construcción de viviendas, debido a que la misma produce deslizamiento de terrenos y que, en caso de lluvias, ese deslizamiento de tierra blanda, llegaría hasta los barrios que están bajo la misma, con la posibilidad de que ingrese a los sectores habitables y provoque daños mayores a las construcciones y a la seguridad de las personas.
Esta situación fue advertida oportunamente y se realizaron las inspecciones correspondientes por parte de las direcciones que dependen de la Secretaría de Gestión Ambiental.
De acuerdo a la información recogida, se realizó una inspección el pasado 7 de Abril, en donde personal de la Dirección de Desarrollo Sustentable realizó una inspección en el lugar observando que no estaban dadas las condiciones para seguir con el desmonte y el corte de cerro que se estaba efectuando, paralizando la obra que se realizaba.
Un informe presentado al día siguiente por parte de funcionarios de esta repartición, señalaba que “se observa a lo largo de todo el camino un suelo pedregoso, bastante suelto. También se observa cortes de cerro para la apertura de la huella, formando paredones de forma vertical, de hasta 10 metros de alto, por último cabe mencionar que no se observa el trabajo de extracción de productos forestales”, recordemos que en los lugares en donde no se pueden hacer construcciones habitacionales, como sucedería en este caso, solo se puede realizar trabajos de forestación.
El Director de Desarrollo Sustentable de la Provincia, Matías Mori, dijo respecto a esta particular situación que “es un lugar que en el ordenamiento territorial de la masa boscosa, está en zona amarilla, lo cual es una limitante para los cambios en los usos del suelo, solo se pueden llegar a hacer trabajos forestales, de aprovechamiento”, señaló
Consultado sobre si se tramitó la correspondiente autorización en esta zona dijo que “en virtud de las inspecciones que hemos realizado y la primera paralización de obras que se realizó, se notificó a esta gente para que regularice la situación y está en proceso”, no confirmando si efectivamente tienen o no autorización.
Sin embargo, más allá de las inspecciones realizadas y de la supuesta paralización de las obras, se observa que se habría continuado con este movimiento de tierra, ya que las huellas de los caminos se siguen diversificando en el lugar y parecería de reciente realización, como la quema de árboles en donde las cenizas no tienen mucho tiempo.
Para el integrante del Instituto de Geología, Lic. Waldo Chaile, este tipo de construcciones “lo hacen en sectores que no son aptos desde el punto de vista geológico, caso la zona de camino a Juan Galán que he visto que en las diferentes quebradas están abriendo caminos para posteriormente lotear en todo ese sector, y podemos observar justamente en ese terreno, no solo las fuertes pendientes, la litología de las rocas, no es consolidada, es semi consolidada a inconsolidada”, lo que no es garantía para la construcción.
La lluvia es otro limitante, porque al realizar el movimiento de suelo, esta puede agilizar el desmoronamiento de tierra. El Lic. Chaile explicó que podría suceder, en caso de continuar con esta deforestación “seguramente van a aumentar las precipitaciones medias anuales y eso va a ser otro gran problema. Hemos visto como corre todo este tipo de material que es más o menos suelto como aluviones en diferentes sectores. No es tanto cuando llueve en poca cantidad todos los días, en donde de a poco se va empapando todo el material y después pude deslizar, puede llover en un solo día tanta cantidad de agua que es suficiente para mover todo el material que ya está suelto”.
De continuar con esta intención de seguir desmontando la zona de Juan Galán, las consecuencias podrían ser más que preocupantes, “naturalmente se va buscando el equilibrio y por eso podemos ver muchos sectores en donde hay fuertes pendientes pero que está con vegetación, está afirmado. El tema es cuando comienzan a romper el equilibrio (como sucedería en este caso) para construir caminos o algunas casas, porque tienen que hacer algo mas plano, entonces el terreno comienza a modificar su relieve y en esa modificación es en donde se puede ocasionar problemas. Vemos claramente como están rompiendo lo que estaba siendo equilibrado por la naturaleza”, afirmo el geólogo.
Lo cierto es que está situación no es prioritaria de los sectores que hemos señalado, sucede en varios lugares cercanos a la ciudad. Pero en este caso se pone en peligro la seguridad de los vecinos. Un deslizamiento por una mala planificación puede poner en riesgo la vida y la seguridad de los vecinos, y eso no es poca cosa.
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