Detrás de la chicana política, del intercambio de acusaciones, está el problema de la gente que vive alrededor de las caleras. Que respira el humo contaminante y no tiene soluciones. Por eso mañana a las 9 estarán en el Concejo Deliberante.
Mañana a las 9, hora en que -según averiguaron e informó a EL POPULAR Julio Bucciarelli- se reuniría la Comisión de Medio Ambiente, un grupo de vecinos de las cercanías de las caleras irá al Concejo Deliberante para entregar una solicitud de intervención a los concejales.
La llegada del tema al deliberativo se dio a partir del proyecto del oficialismo que impulsaba la expropiación de la empresa perteneciente a la familia del concejal Sergio Milesi. Consideraban que los trabajadores se habían cooperativizado, no habían cobrado indemnizaciones y le pagaban un alquiler de, supuestamente, 10.000 pesos a la empresa. Entonces dispusieron que debía acompañarse un proyecto de expropiación como se dio con Peñacal, para que la empresa pasara a manos de los trabajadores. De ahí en más hubo intercambios de chicanas políticas e información que no se conoce a fondo. Por ejemplo, cómo hicieron los cooperativistas de la ex Calera Milesi para comprar combustible menos contaminante y cómo hasta hace unos días no podían comprarlo y ahora sí. Y una serie de informaciones y desmentidas que se intercambian el oficialismo y quienes están a cargo de la empresa.
La reacción fortísima del concejal denarvaísta Sergio Milesi y la actitud de los cooperativistas, que rechazaron la expropiación y acusaron al oficialismo de manejos políticos contra Milesi, terminó desactivando el proyecto. "Nosotros hicimos el pedido de expropiación por el reclamo de los vecinos", sostuvo la concejal eseverrista María Irene Blanco. "A raíz de los dichos de Bucciarelli dijimos 'bueno, vamos a preocuparnos'. Nosotros conocemos la historia de todas las empresas y de todo el tema ambiental". Por eso -dijo- "me dolió que ahora vayan a ir a pedirnos que gestionemos el tema del carbón", cuando "nosotros queríamos que lo hicieran los propios dueños de las caleras".
El propio intendente José Eseverri, quien salió al cruce de cuestionamientos acerca de mixturas políticas que diferenciarían los tratos para una y otra calera, sostuvo que "Peñacal no tiene la habilitación de la Municipalidad. Se le venció y no se le renovó. Pero la que tiene capacidad de clausura es la Provincia. Cuando vinieron (Peñacal) no estaba tirando humo. Curiosamente cuando vienen, no están tirando humo. En cuanto a la calera Milesi, ya estaba clausurada y se encontraron con que estaba violada la clausura. En los dos casos nos hemos manejado de la misma manera".
"Todos contaminan"
El concejal Ernesto Cladera (Coalición Cívica) adelantó que recibirán mañana a los vecinos y sostuvo que "en el tema del carbón debería ser mucho más decidida la participación de la Municipalidad para comprar el que sea más conveniente. El Municipio tiene que ocuparse, no dejar que pasen las cosas".
Cladera recordó que "estuvimos en Peñacal hace menos de un año. En esos momentos ya había problemas y se focalizaba sólo en esa empresa, cuando en realidad eran las seis". El concejal admitió que "es imposible para ellos competir con la gran empresa, es cierto. Tenían que consumir ese carbón con alto contenido de azufre porque les permite competir". Pero la solución completa no es cambiar el combustible, porque "el otro carbón también es contaminante".
De todas maneras, reconoció que "lo que hizo bien la Municipalidad es que con la Universidad están desarrollando un sistema de filtros, eso está muy bien. Y si el proyecto está terminado, hay que hacerlo. Y en esto también es importante el rol de la Municipalidad" porque "no alcanza con cerrar las empresas, si se cierran queda gente sin trabajo. Además de tener el rol de control, debe tener un rol más proactivo para evitar que se contamine". Cladera recalcó que "el Estado municipal, con sus contactos políticos, tiene que tratar de conseguir el carbón menos contaminante; subsidios hay siempre para todos".
También hay que tener en cuenta -dijo- "la tecnología de las caleritas, que es vieja; y para colmo los están ahogando financieramente. Ahora a través del precio. Si en realidad estamos con las pymes como decimos, tenemos que tener políticas proactivas. Lo demás, es ocasional. Hace un año que contaminan las caleras. ¿Cierran una ahora? ¿Y cuál es el negocio? ¿Cerrar las seis caleras?", se preguntó Cladera.
"He escuchado acusaciones muy graves; algunos dicen que se le avisa a Peñacal cuando hay inspección". Pero trató de dejar de lado las implicancias políticas que unos y otros esgrimen y que incluyen al concejal Sergio Milesi y a la diputada Alicia Tabarés. "A comienzos del año a la única que le pegaban era a Peñacal. Y el problema era de las seis caleras", recalcó.
El resto "es miserable por donde se lo mire". Para el concejal, no hay que perder de vista que "el problema real es la contaminación. Y las pymes que están siendo ahogadas por el mercado". Por lo tanto, "si es cierto que no es un gobierno que dependa de los vaivenes del mercado, como nos dicen todos los días, tiene que desarrollar políticas serias para favorecer a las pymes".



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