Mucha aceituna podría quedar sin cosechar este año ante la falta de peones rurales.
En esta región, como en el resto del país, el impacto de los planes sociales y de la asignación universal por hijo amenazan con destruir el aparato productivo que desde hace una década se construyó alrededor del olivo. Es que los trabajadores que reciben algunos de esos beneficios se niegan a trabajar por temor a perder la asignación universal que implementó el Gobierno nacional. Los peones pretenden que las empresas no los blanqueen como trabajadores y a su vez los empresarios temen las represalias de AFIP, a partir de los operativos que con frecuencia llegan a los campos.
El matutino nacional reproduce la opinión de dirigentes del sector olivícola que aseguraron que nunca faltó tanta mano de obra como este año, a pesar del decreto presidencial que establece que los trabajadores temporarios no perderán el beneficio. Apunta que la falta de peones afecta a la aceituna y a la uva y a la recolección de la fruta en general.
Explica que la recolección de oliva requiere un peón cada 10 hectáreas. Este año toda la región cuyana iba a registrar un aumento en la producción, cercano al 40%, lo que se esperaba como una buena noticia. "Pero es un hecho que entre el 10 y el 20% se quedará en los árboles por falta de trabajadores", indica Clarín. Y agrega que los productores del sector señalan que ni siquiera las mejoras pautadas en la retribución de la zafra en Tucumán, solucionaron la deserción de operarios que rechazan los trámites que deberán hacer para volver a estar en la nómina de ayudas sociales.
La opinión del presidente del Comité Olivícola de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu, es clave para comprender la difícil realidad por la que atraviesa el sector. Sostiene que su sector enfrenta la peor crisis de los últimos 30 años. En la actualidad, Mendoza tiene 17 mil hectáreas dedicadas al cultivo y fue superada por otras provincias como San Juan y La Rioja. Pero además el sector recibe los coletazos de los precios internacionales. Es que hoy el precio global es muy bajo, tras unas cosechas europeas con rindes espectaculares. Además, señala que en Europa, la industria goza de subsidios muy altos, que alcanzan los mil dólares por toneladas. Así mientras en 1997, la tonelada costaba 5.000 dólares hoy su precio cayó a la mitad.
Dice Arizu: " El aceite de oliva sigue siendo una materia prima. Y nuestro consumo interno sigue siendo bajo: producimos 25 mil toneladas y consumimos apenas una quinta parte".
El productor concluye que nuestro aceite está en situación inversa a la del vino argentino; "tiene casi igual calidad al producto europeo pero es más caro", indicó.
25 mil
Son las toneladas de aceitunas que se producen cada año en Argentina. El consumo anual de aceite de oliva en nuestro país es sólo de 5 mil toneladas.
Un ejemplo de la crisis local
Días pasados, EL ANCASTI publicó el caso de un agrónomo dispuesto a regalar aceitunas por la falta de cosecheros .
El empresario Oscar de la Barrera puso un aviso en la edición de El Ancasti que llamó la atención. "¡Regalo aceituna! ¡Sólo tiene que cosecharla!", decía. Allí se brindaba un número telefónico. El del ingeniero agrónomo Oscar De la Barrera, productor olivícola catamarqueño que, cansado de buscar mano de obra para levantar la cosecha en su finca de Colonia del Valle, optó por regalarla para preservar, al menos, las plantas.
A esta situación llegó luego de agotar la búsqueda de cosecheros en el departamento Capayán y aledaños. Según dijo, persiste el temor de los eventuales trabajadores de perder los planes sociales que cobran, aun cuando los gobiernos nacional y provincial mantienen el beneficio mientras desempeñan esta tarea temporaria.
De la Barrera, que, al igual que otros olivícolas, sufre las consecuencias de una grave crisis por la caída internacional del precio del aceite, el aumento de costos en dólares de los insumos y el poco rinde comparado con cuencas vecinas, entre otros factores. El productor cuenta con 100 hectáreas de olivo y una producción estimada en 400 mil kilos.
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