Con dos centenares de despidos ya efectivizados y la posibilidad de que se produzcan otros en el corto tiempo, distintos referentes del sector olivícola se reunieron la semana pasada para tratar de encontrar salidas a la crisis.
De ambas participaron actores que están vinculados a la actividad, y se dialogó sobre algunas acciones por la coyuntura, aunque se coincidió en que la solución de fondo está en manos de la Nación.
En principio se analizó el caso de Pomán, cuyo Ejecutivo y Concejo Deliberante impulsaron en forma conjunta una ordenanza para eximir de cargos y tasas que cobra el municipio a la empresas olivícolas por seis meses, que fue aprobada días atrás en sesión extraordinaria.
Este ejemplo fue introducido por el intendente Francisco Gordillo, como una medida posible de aplicar, y al alcance de la Provincia con los impuestos locales.
Ya en la reunión que se realizó en el RENATRE se consideró esencial que el Gobierno tome algunas medidas de emergencia, pero también que intensifique, a través del área productiva, las demandas a la Nación por soluciones efectivas para evitar el definitivo derrumbe de la actividad.
En el caso de la tarifa de electricidad, y aunque hay un pedido para que se merme el IVA que se aplica -lo cual reduciría mucho lo que las empresas deben pagar, en razón del elevado monto de las boletas-, a nivel local se podría disminuir el costo fijo de las boletas, dejando únicamente el consumo.

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