Desde la empresa dijeron que se encuentran utilizando la bomba alternativa pero que no exceden niveles de cloro.
La comunidad aborigen de Chalala, ubicada aproximadamente a 3 kilómetros del pueblo de Purmamarca hace varios días que utiliza el líquido elemento sólo para lavar la ropa, los platos y limpiar el piso, ya que si quisieran consumirla correrían un riesgo importante. Prácticamente el agua sale de color blanco, perdiendo la característica de ser incolora.
Si bien el problema lleva varios días sin resolverse los vecinos manifestaron que no es la primera vez que sucede. El año pasado atravesaron por la misma situación. Muchos de los vecinos tienen que comprar agua mineral para poder hidratarse, lo que significa un gasto extra en la economía hogareña de quienes comúnmente consumen “agua del caño”.
La preocupación más grande está en los niños del lugar, ya que un joven o un adulto está informado de la situación y sabe que no debe consumirla pero un niño puede tomar agua sin darse cuenta.
En diálogo con este medio muchos manifestaron que algunos que tomaron el agua tienen dolor de estómago y de cabeza, “al abrir el grifo el agua sale tan blanca que se parece a la leche y hay que esperar un rato para que tenga un color más nítido, pero aún así nos puede hacer mal, tiene una gran cantidad de cloro”, expresó uno de los vecinos.
Por otra parte, Yamil Cruz, trabajador de Agua de los Andes y encargado de la planta potabilizadora de Purmamarca, explicó que el problema se debe a que por razones de mantenimiento, se encuentran utilizando la bomba alternativa, es decir, se dejó de utilizar la bomba uno, para utilizar la dos, ya que la primera se encuentra en mal estado y hay que repararla.
Manifestó que el cloro está almacenado en las cañerías de la red que va hacia Chalala, pero que de ninguna manera agregan al agua más cloro de lo debido y permitido. Finalmente añadió que en estos días la situación se normalizará.
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