Preocupación ante la reducción de cupos de carbón residual

El presidente de la Cámara Minera informó que esta semana viajará a Buenos Aires para reunirse con el secretario de Estado de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, para buscar soluciones a la provisión de carbón residual.
La producción calera en este momento se encuentra con algunos problemas de provisión de combustibles. Es que la crisis petrolera y el bloqueo a las plantas de la Patagonia ha llevado a que haya problemas de abastecimiento de combustibles en las plantas de distribución. Con ello hay también inconvenientes en la previsión normal de algunos combustibles alternativos tal es el caso del carbón de coque.

El consumo de este tipo de productos tiene gran peso en la industria calera. Por esta razón desde hace varios años se vienen gestando acuerdos de provisión de este combustible para la industria estractiva que tiene un peso de gran importancia en los distritos de Los Berros; Albardón y en Jáchal. .

De acuerdo a lo que informó el titular de la Cámara Minera, el ingeniero Jaime Bergé, esta semana estará viajando a Buenos Aires. Allí se reunirá con el Secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral para encontrar en conjunto soluciones para la provisión de este combustible es esencial para la quema de la piedra caliza.

En la provincia se consumen aproximadamente unas 15.000 toneladas de carbón residual en todos los establecimientos productores. El dato alarmante se generó en el mes de mayo, cuando solo recibieron un poco más de 10.000.

Bergé explicó que la situación no tan complicada pero hay que ocuparse del tema para que no se agrave. La crisis en el sur en las destilerías de petróleo y en los mismos pozos tiene una fuerte connotación política que repercute con fuerza en la economía. De hecho uno de los principales problemas a los que hubo que dar respuesta es a la escases de combustibles. El país entró en caos ante la ausencia de combustibles líquidos y con ello se hizo una cuestión común ver largas filas en las estaciones de servicio o simplemente conos rojos que indican que no queda stock. De hecho este problema no está resuelto del todo, ya que no ingresa más volumen y los cupos que se disponen desde las petroleras están fijados desde hace más de 5 años.

Para colmo de males o de beneficios, el crecimiento del parque automotor en provincias como San Juan ha sido muy importante.

Pero el tema de fondo no son los combustibles líquidos sino la provisión de coque para calcinar piedras. “Las empresas han estado funcionando al mínimo, para ello tuvieron que bajar la intensidad del trabajo”, reafirma el ingeniero Bergé. Sin dudas, y aunque no lo manifiesta, en el sector tiene que estar presente lo ocurrido en 2005- 2006 donde las plantas de calcinación tenían un gran consumo de gas natural. La demanda por ese entonces creció y las prioridades dejaron a la industria en problemas para operar. Es a partir de ese momento que, sin perder calidad en el producto, tuvieron que reacomodarse y quienes tenían hornos a gas reconvertirlos y hacerlos duales, para que puedan operar con los dos combustibles.

Los caleros miran la actividad y sostienen que “de persistir el problema, se tendrá que tomar l decisión de importar carbón, tal cual se lo está haciendo con los combustibles líquidos”. En este aspecto en particular se abre una interrogante que tiene que ver con cual será el grado de afectación que producirá una posible importación de carbón de coque, en los costos de producción de la cal y con ello determinar si el costo extra se tiene que absorber o si se lo deben derivar al consumidor final.

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