Preocupación ante posible daño ambiental en el río Olivia

Fue tras la aparición de una sustancia espumosa en el cauce del río Olivia. Vecinos de la zona noreste de Ushuaia se comunicaron con los organismos de emergencia quienes concurrieron el viernes por la tarde hasta la zona afectada. Se presume que fue diseminada por la fuga de un contenedor situado en el Depósito Fiscal de Ruta 3, saliendo de Ushuaia
El viernes por la tarde el río Olivia se cubrió de una densa espuma blanca que se desplazaba sobre la superficie del cauce, lo que motivó que vecinos de la zona del barrio 640 Viviendas comenzaran a dar aviso a Defensa Civil y Bomberos de la anomalía que se estaba suscitando.

La situación movilizó a distintos organismos, incluso Prefectura Naval fue una de las primeras en llegar a la zona. También estuvieron presentes efectivos de la Comisaría Tercera y de Recursos Hídricos.

No obstante, cuando llegaron los bomberos del cuartel «2 de Abril» la Prefectura les prohibió el ingreso al Depósito Fiscal que se encuentra saliendo de Ushuaia, a la vera de la Ruta Nacional N° 3. Los bomberos sólo querían verificar lo que estaba sucediendo dentro del predio debido a que, aparentemente, la sustancia estaba saliendo de uno de los contenedores alojados en el lugar.

El cuartel de las 640 Viviendas que posee equipos especiales para manipular sustancias químicas, pretendía tomar muestras para luego verificar si se trataba de un producto inocuo o potencialmente tóxico.

Según información extraoficial, debido a que desde Recursos Hídricos tampoco se informó oficialmente lo sucedido, el contenedor habría despedido sustancias cuando se encontraba en el puerto días atrás. Esto habría motivado su traslado hacia las afueras de la ciudad de Ushuaia.

Pero la pérdida del elemento habría continuado y a través de un chorrillo se habría desplazado hasta el cauce del río Olivia. Pero esto tampoco fue confirmado por las autoridades que estuvieron dentro del Depósito Fiscal.

El comandante del cuartel «2 de Abril», Daniel García, manifestó a este medio su preocupación por lo sucedido, sobre todo porque hasta ayer no se sabía si la sustancia era tóxica y si podía afectar a los vecinos de la ciudad, ya sea por contacto o por inhalación.

Ya durante la mañana del sábado la espuma había desaparecido del cauce, aunque lamentablemente la misma se había dispersado hacia la desembocadura del río en el canal Beagle.

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